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La Pussy Riot liberada lucha por sus dos compañeras detenidas

La Pussy Riot liberada lucha por sus dos compañeras detenidas

KRASNOGORSK, Rusia, 20 Oct 2012 (AFP) – Una de las integrantes del grupo punk ruso Pussy Riot, Yekaterina Samutsevich, considera su reciente puesta en libertad como una victoria y lucha por la liberación de sus dos compañeras condenadas a dos años de detención por cantar una «oración» contra Vladimir Putin en una catedral, explicó en una entrevista a la AFP.

«Me siento bien pero estoy cansada porque la gente no para de pedirme que me pronuncie» sobre este asunto, declaró el viernes Samutsevich, entusiasta pero con cara de cansancio en Krasnogorsk, en las afueras de Moscú.

Samutsevich y las otras dos integrantes del grupo, Nadejda Tolokonikova y Maria Alejina, fueron condenadas el 17 de agosto a dos años de reclusión por una «oración punk» contra Putin cantada en febrero en la catedral del Cristo Salvador de Moscú, una sanción muy criticada por los países occidentales.

En el juicio en apelación, el 10 de octubre, Samutsevich eligió una nueva abogada que alegó que su clienta no pudo haber participado en la «oración» en la medida en que fue detenida unos quince segundos después de llegar a la iglesia con su guitarra. Un argumento que le permitió ser liberada ya que el tribunal conmutó su pena de dos años de detención por una condicional.

Yekaterina Samutsevich niega que sus compañeras, que vieron su condena confirmada, sientan envidia o hayan cortado el contacto con ella.

«Como entendemos todo esto como grupo, es decir las tres, es una victoria. Al menos una de nosotras fue liberada, aunque fuese con una pena condicional», aseguró.

«Vamos a luchar, por supuesto, para que Macha y Nadia también sean liberadas», añadió utilizando los diminutivos de sus dos colegas.

«Vamos a dar muestras de ingenio y luchar con métodos legales», advirtió.

 «La situación se ha deteriorado considerablemente en Rusia»

Vestida con vaqueros, chaqueta negra y zapatillas deportivas, Yekaterina Samutsevich, de 30 años, concedió la entrevista en un área de juegos infantiles rodeada de edificios altos.

   Desde que recobró la libertad, pasa su tiempo dando entrevistas a los medios de comunicación y permaneciendo en contacto con las otras dos Pussy Riot, más jóvenes que ella.

«Todos los días, les escribo cartas que entrego a sus abogados, y ellas me responden. Es muy importante permanecer en contacto», afirma.

Durante las audiencias, Samutsevich estaba agotada. Las jóvenes se levantaban a las cinco de la mañana para su traslado de la prisión al tribunal, cuenta.

«A veces estaba tan cansada que no me daba cuenta de lo que me estaba pasando», recuerda.

La joven denuncia malos tratos y asegura haber puesto una demanda ante la Corte Europea de Derechos Humanos, apoyándose en el artículo 3 de la convención europea sobre la tortura.

De sus condiciones de detención, destaca la rutina: despertarse a las 06H00, control de celdas, comida y apagado de luces a las 22H00.

«Cuando hay cuatro personas en una pequeña celda, no hay espacio personal, no se puede hacer lo que se quiere, se siente uno observado», relató.

Durante los siete meses de detención, el régimen de Vladimir Putin endureció la legislación contra los manifestantes y abrió investigaciones, sobre todo contra el bloguero anticorrupción Alexei Navalny y el líder del Frente de Izquierda Serguei Udalsov.

«Apenas comienzo a comprender lo que pasó durante los últimos siete meses y, para ser honesta, constato que la situación se ha deteriorado en Rusia», dijo.

Samutsevich cree que las Pussy Riot continuarán con sus acciones, pero quizá sin ella en primer plano, por miedo a que su condena condicional se convierta en firme en el caso de una nueva infracción.

«Me gustaría participar, pero tengo que ser prudente. Estar activa en el grupo no significa sólo participar en todas las actuaciones», estimó.

El Nacional

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