En el 1968, el Movimiento Popular Dominicano (MPD) decidió que el doctor Joaquín Balaguer era la representación concreta del imperialismo norteamericano en el país.
Como tal, el líder emepedeísta, Maximiliano Gómez, El Moreno, concibió la idea de que a Balaguer había que enfrentarlo en todos los terrenos.
Para esos fines, planteó la táctica política Hilda Gautreaux (la famosa HG) que llamaba a una gran alianza de todos los sectores antirreeleccionistas.
Los primeros resultados de la HG tuvieron el auge de las luchas de masas, el incremento de los asesinatos políticos y los descubiertos complots del 1969, 70 y 71 para dar un Golpe de Estado a Balaguer.
El general Elías Wessin y Wessin fue quien dirigió esas acciones.
Luego vino –en el 1974- la integración del popular Acuerdo de Santiago, el cual hizo temblar al régimen.
Al verse atrapado electoralmente, Balaguer tuvo que sacar a los militares con cintas rojas en los fúsiles para que impusieran el terror en las calles y así obligar la abstención electoral de la oposición política en los comicios de mayo de ese año. Todos esos acontecimientos fueron motorizados por la táctica concebida por El Moreno.
El Acuerdo de Santiago estuvo encabezado por el doctor José Francisco Peña Gómez (Partido Revolucionario Dominicano (PRD); el MPD;Wessin y Wessin (Partido Quisqueyano Demócrata (PQD).
También estaban el licenciado Francisco Augusto Lora (Movimiento de Integración Democrática Anti-Reeleccionista (MIDA), y el licenciado Rogelio Bogaert(Partido Revolucionario Social Cristiano, PRSC).
Esa agrupación fue la que echó las zapatas para que la unidad del pueblo derrotara al balaguerismo en sus pretensiones por imponer la reelección en las elecciones de mayo del 1978.
Para el torneo electoral del 2020, el país tiene que tomar la Táctica Hilda Gautreaux como guía y derrotar a Danilo Medina en las urnas, en caso de que vulnere nuevamente la Constitución de la República.

