Uno no se explica como algunos connotados adictos a estupefacientes llegan a la insólita posición de admitir y proclamar públicamente sus vicios.
Sabedores somos de centenas de raperos, reguetoneros y merengueros urbano son un vivo ejemplo de lo que hemos dicho.
Usted seguramente conoce algunos de ellos o quizás solamente lo ha oído con sus hermosas composiciones sobre la yerba, crack (la droga de los pobres), heroína hasta cocaína, quienes tienen muchos seguidores en nuestros barrios, en nuestros pueblos.
De cada 10 video click 9 hablan de drogas, violaciones y crimen, son un vivo ejemplo de gangster rap no evolucionado.
En los últimos días conocemos, a través del asesino de Miky bretón un ejemplar de esto.
Desconocido hasta este momento por muchos raperos en el país, Jean Luis, salta al mundo del crimen como un criminal de alto vuelo. A través de la revista Psicolog, revista científica norteamericana (puedes encontrarla en Internet traducida al castellano) nos enteramos de que el 95% de los condenados a muerte o cadena perpetua en el mundo anglosajón, piden la presencia de la prensa.
Tratando de justificar ante el mundo el porque de sus actos. En forma descarnada cuentan su historia. Su objetivo es, estar a la altura de los artistas, políticos, deportistas, figuras de televisión del momento.
¿Cuánto se párese a Jean Luis, el rapero de San Cristóbal, a estos condenados? Muchas de las historias que hoy conocemos del mundo del crimen o de la mafia han sido narradas por sus propios actores.
Me contaba un actor de relatos, que trabajó junto a omega y el lápiz, que la trama escrita por Miky colocaba a estos personajes como dueños de puntos de drogas y traficantes barriales.
Sabía presentar la radiografía de la sociedad, de los barrios de nuestro país. Conectaba este mundo con el poder militar.
(El autor sociólogo).
