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Leonel en El Despertador

Leonel en El Despertador

Namphi Rodríguez

Por Namphi Rodríguez
(namphirodriguez@gmail.com).-

La reciente entrevista de Leonel Fernández en el programa de televisión El Despertador sirvió para poner sobre la mesa algo que los dominicanos saben, pero que en esta crisis de la covid-19 adquiere una relevancia espacial: su amplia ilustración intelectual y el temple de estadista con que suele afrontar los problemas.

“No estoy en una guerra de donaciones”, enfatizó el líder opositor a la pregunta de cuál era su valoración de los candidatos que han desencadenado un “altruismo electoral” como respuesta al estallido de la pandemia del coronavirus.

Pese a que explicó que donará lámparas germicidas de irradiación ultravioleta para matar el coronavirus en los hospitales y un software de seguimiento para los afectados del virus en sus casas, Leonel dejó claro que los imperativos éticos y económicos de la lucha contra la pandemia no resisten populismos, ni clientelismos electoralistas.

Inmediatamente dejó por sentada su prioridad frente al tema: aplanar la cursa de morbilidad y mortalidad del virus mediante la masificación de pruebas a la población para imponer el aislamiento de los infectados.

Controlado el tema de salud, dijo que no debemos dilatar esfuerzos en poner en marcha iniciativas para encarar las catastróficas consecuencias de la crisis sobre la economía y proteger a los trabajadores, incluso los informales.

Su propuesta radica en un amplio consenso para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los organismos crediticios multilaterales exploren cuáles son las necesidades de las economías para ir en su auxilio.

Concretamente, el candidato presidencial de la Fuerza del Pueblo propone que se liberen Derechos Especiales de Giro (DEG) de los países y se duplique la capacidad de préstamos de naciones como la República Dominicana.

La perspectiva de Fernández es la única que se ha planteado en concreto como respuesta a la crisis; pues ni el gobierno, ni el resto de la oposición salen de su perplejidad ante la magnitud de la covid-19.

La pandemia también ha servido para poner en cuestión las debilidades estructurales del pensamiento de un liderazgo político fraguado al calor del clientelismo y del marketing electoralista.

Las protuberantes lagunas conceptuales de nuestros políticos parecen atrapar al liderazgo en una ensordecedora mudez.

Aún el presidente Danilo Medina luce rezagado en el objetivo de convocar las “fuerzas vivas” de la nación para afrontar el enorme desafío que tenemos por delante. La figura del mandatario se diluye en la opacidad de su gobierno.

En medio de un escenario tan desolador, Leonel Fernández que sabe que no se debe dejar tentar por el populismo.

El Nacional

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