En un acto realizado en el salón de Embajadores del Palacio Nacional, encabezado por el Presidente Leonel Fernández y la primera dama Margarita Cedeño de Fernández, el doctor Rafael Molina Morillo recibió el Premio Nacional de Periodismo 2010.
El director del periódico El Día recibió la distinción por su trabajo actual, trayectoria periodística de toda una vida y por su contribución al fortalecimiento de la democracia dominicana.
Este Premio, que otorga el Gobierno a través del Ministerio de Educación, está dotado de un pergamino de reconocimiento y un cheque por la suma de 650 mil pesos.
Al destacar las motivaciones para la premiación, el titular de Educación, Melanio Paredes indicó que Molina Morillo ha sido pionero, tanto con la fundación de la Revista Ahora y el periódico El Nacional, como en la contribución al fortalecimiento de la democracia y en sentido general ha sido un ícono del periodismo nacional.
Podemos concluir que si salimos a buscar a una persona que ha sembrado para toda la vida, ese es Molina Morillo, alguien que ha hecho de la responsabilidad y el derecho un sentido ético, dijo Paredes al resaltar que ha trazado pautas en los medios de comunicación dominicana. El ministro de Educación agradeció al Artístico haber elaborado una obra de arte de una mano, que representa la mano del comunicador, para ser entregada al homenajeado.
En el acto estuvieron presentes además, el ministro de la Presidencia, Rafael Pina Toribio; el director de Prensa de la Presidencia, Rafael Núñez y el presidente del Colegio de Periodistas, Aurelio Henríquez, así como ejecutivos de medios de comunicación, familiares de José Luis Corripio Estrada, periodistas, funcionarios y la familia de Molina Morillo.
Premio conlleva gran responsabilidad
Al agradecer la distinción, el doctor Rafael Molina Morillo, dijo que la misma le llena de orgullo y júbilo a él y a su familia, pero que conlleva una gran responsabilidad para quien la recibe.
Al señalar sus 62 años en el ejercicio del periodismo, Molina Morillo sostuvo que cuando se toma en serio es un compromiso similar a un sacerdocio, a un matrimonio sin divorcio, para que todos podamos expresarnos libremente en busca de la verdad.

