Modelos falseados
Señor director:
Salvo excepciones, es cada vez mayor el número de modelos falseados con predominio en el accionar público. Ello entrelaza causa- consecuencia de los graves problemas que nos abaten.
En el diario quehacer, cada persona moldea el modelo que quiere ser en su vida futura desde el hogar, la escuela, la Iglesia, y cada institución pública y privada. Los más vulnerables con las acciones de los falsos modelos son los niños y adolescentes atendiendo a las etapas de desarrollo del ser humano. Si los adultos de la familia e instituciones asumen el correcto accionar en el diario vivir, cada persona elige el prototipo de su preferencia en el porvenir, con prácticas de valores y buenas costumbres aprendidas de los adultos.
Aquí dominan los modelos falsos que cada vez proliferan más. Esos personajes irresponsables pernearon la conducta de los jóvenes y de su hábitat colectivo y los han acorralado.
Desde arriba, los falsos modelos los estimulan a hacer diabluras; la Policía quisiera extinguirlos para ofrecer tranquilidad ciudadana, mientras la población los rechaza por el peligro que sus prácticas delictivas representan. Dinero y poder contra vergüenza parecería la consigna; vanidad y falsedad sería el camino.
Constituyen paradigmas falsos quienes debiendo cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes no lo hacen. O los anti-éticos, como aquellos periodistas y programas que venden su pluma, su voz, su capacidad y su imagen por los pesos corruptores.
Son modelos criminales los que comercializan medicamentos falsificados y/o vencidos a sabiendas de los graves daños de su uso; falsos modelos hubo en la Fuerza Aérea, que llevó hasta mayor a un individuo con grave historial delictivo según se publicó a raíz del asalto a Parmalat Dominicana que él encabezó.
Es falso modelo el que fuera jefe de la Marina de Guerra, que no sabía que altos oficiales subalternos suyos estaban en el negocio de drogas hasta que se dio la matanza de Paya. Hay falsos modelos en la Policía Nacional, como lo evidenciaron las dotaciones de Bonao y Puerto Plata al descubrírseles vínculo con el narcotráfico.
Salvo excepciones, son falsos modelos los senadores, diputados y regidores con los tantos escándalos que escenifican, generalmente por ambiciones económicas desmedidas. Pero el mas conspicuo de los falsos modelos, por encima del director de la OTTT, lo es el Senador por San Pedro de Macorís, porque en este país, todo se esta cualquierizando. Hay personajes e instituciones, cuyo patrón no debemos imitar, como la Cámara de Cuentas; gremios y sindicatos como los de transporte público; la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía.
Lo mismo ocurre con los protagonistas de escándalos en el sistema judicial como las sentencias evacuadas por una jueza de Puerto Plata al poner en libertad a más de 20 policías vinculados al narcotráfico y a ejecuciones de personas; y otra jueza de San Cristóbal, de quien se dice tener como historial liberar o cambiar medidas de coerción de prisión preventiva por otras simples a favor de imputados de crímenes horrendos, de traficar con drogas y otros delitos graves. Igual, el Ayuntamiento del Distrito Nacional que ha apoyado la ocupación de los espacios públicos en violación a la Constitución y a su propia ley municipal y de los derechos de los munícipes.
Caminar libres por las calles dominicanas y extranjeras después de cometer delitos de lesa patria y no resarcir a la sociedad, es una azarosa enseñanza de antivalor que pervierte a nuestra juventud y contraviene nuestros principios cristianos y sentimientos patrios.
Los de arriba han dañado a los de abajo, y ahora es urgente tener hombres y mujeres con salud, corazón y juicio, porque hay abundantes modelos falsos conspirando contra la salud de la patria.
Atentamente,
Lic Santiago Martínez

