Opinión

Los lectores opinan

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Cuchito
Señor director:
Conocí a Cuchito, como todo lo llamaban por el diminutivo del nombre de su ilustre padre, Don Cucho a quien el adoraba, en el vetusto edificio de El Caribe en el Conde No. 2, ciudad colonial, a mediados de los años sesenta.

Leo Matos, Valdepares, Meter Morales, Marianito Decamps y otros brillantes jóvenes reformistas me habían solicitado mi asesoría para cooperar con la Alianza de la Juventud Reformista que acababa de crear.

La primera tarea que me requirieron fue la Declaración de Principios donde volqué la Doctrina Social de la Iglesia, fuimos a la prensa y en El Caribe nos recibió Cuchito. Con su amabilidad característica nos dijo: “el que escribió esta declaración merece ser Presidente de la Republica”. Todos callamos menos Leo que avanzo con un dejo de pavoneo: “no tanto Cuchito…”. Cuchito lo miró fijamente. Allí se origino una amistad de casi medio siglo.

Después Cuchito, servicialmente por naturaleza, recibía con atención mis notas a El Caribe.

Atento a la salud de sus amigos, un día Cuchito en un Almuerzo del Grupo Corripio me dijo: “mira, el viejo como nosotros debe todos los días caminar un poco más y comer un poco menos”.

“Regla de oro”, asintió Pepín Corripio de familia austero en el comer y austero en el vivir.

Pasado el tiempo, pasé un día por su oficina en Hoy conversando un poco y después, con aire de confesionario me confió: “mira, yo lo que quiero ya es pasear con mis nietos…”

Después me fije que dejaba su oficina y despachaba desde su hogar. Y seguramente,  paseaba con sus nietos. El fin se aproximaba. Laborioso y recto, nunca puso límites a su espontánea amabilidad y chispeante buen humor.

Atentamente,
Lic. Francisco Dorta Duque

***

Reformistas
Señor director:
El panorama político nacional trae nuevas y alentadoras expectativas para los reformistas. Los recientes acontecimientos de unidad llevados a cabo en torno al partido que fundara el extinto líder Joaquín Balaguer, así lo demuestra.

El ingeniero Carlos Morales y su poderosa fuerza política (El Consejo Presidencial) dan el respiro que anhelaba desde hace tiempo el Partido Reformista Social Cristiano.

En esta ocasión, los principales dirigentes de esa organización han actuado (desde la óptica del sentir popular) con sensatez e inteligencia. Dan la bienvenida a su principal activo político, ofreciendo así, vigor y esperanzas de triunfo a su militancia.

Por lo tanto, recuperar esa maquinaria es una tarea ardua, que todos juntos deben emprender con marcada sabiduría. ¿Claro está!, siempre con una actitud clara y sincera, y sobre todo, sin perder de vista que él es  el más robusto de los pilares con que cuentan.

Separar al ingeniero Morales y sus seguidores de las filas coloradas constituyó una fatídica aventura. El costo está a la vista de todos. Al día de hoy, solo cuentan con un irrisorio cuatro por ciento del electorado dominicano.

En tal sentido, compartimos la posición externada por el ingeniero Carlos Morales Troncoso, cuando afirmaba en el acto de reencuentro de la familia reformista. Que “el PRSC tiene ahora una oportunidad brillante para recomponerse y ser una entidad política capaz de recuperar el espacio perdido y ser ente de poder en la República Dominicana”.

Muy atentamente,

Isabel Sosa Valdez

El Nacional

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