Enfoque semanal
Señor director:Quienes conocemos al licenciado José Tomás Pérez, sabemos de la verticalidad de su conducta pública, y de la ética con que ejerce la actividad política, acorde con los principios y enseñanzas que recibió de de su mentor y guía, el profesor Juan Bosch, fundador del Partido de la Liberación Dominicana.
El ex secretario general del PLD y actual presidente del Instituto Dominicano de Aviación Civil, es una persona que no transige con sus principios, y que, por consiguiente, no va a apartarse, en el ejercicio de sus delicadas funciones, de las más altas normas de la pulcritud administrativa.
Dicho lo cual, podemos descartar de plano que, con conocimiento de causa, vaya el licenciado José Tomás Pérez a cohonestar ninguna actividad ilícita en los aeropuertos del país, en cuánto se relacione con las normativas que regulan el funcionamiento de las aerolíneas, dominicanas o extranjeras, en nuestros aeropuertos.
Pueden producirse algunas anomalías como las detectadas a raíz del infortunado vuelo de una avioneta que partió del aeropuerto Cibao, a mediados del pasado mes de diciembre, rumbo a las islas Bahamas, y que al parecer cayó al mar, luego de sufrir un incendio en un de sus motores, desconociéndose la suerte que hayan corrido el piloto y sus once acompañantes.
Pero de inmediato el presidente del Instituto Dominicano de Aviación Civil ordenó una investigación del caso, estableciéndose las responsabilidades de lugar en torno a que se permitió la salida irregular de una aeronave cargada de pasajeros, conducida por un piloto con una licencia cancelada, en un vuelo internacional, por lo cual un empleado del aeropuerto Cibao fue cancelado por negligencia en su trabajo.
El licenciado José Tomás Pérez ha hecho además una severa advertencia a las líneas aéreas domésticas, de que sus licencias para operar corren el riesgo de ser canceladas, si incurren en violaciones flagrantes de las normativas vigentes, en el sentido de que no pueden transportar pasajeros si no están autorizadas para operar comercialmente.
El presidente del Instituto Dominicano de Aviación Civil está trabajando duramente para que la Agencia Federal de Aviación de los Estados Unidos, que recientemente levantó la prohibición que vigente durante mas de una década que impedía a las aeronaves de matrícula dominicana aterrizar en los aeropuertos norteamericanos, mantenga plena confianza en la gestión que realiza el órgano regulatorio de la aviación comercial en nuestro país.
Y para ello no sólo se están realizando toda una serie de programas de entrenamiento y capacitación de todo el personal del IDAC, sino además adquiriendo los equipos necesarios, como los radares de mediano y largo alcance, a fin de que los despegues y aterrizajes en nuestras terminales responden a los más altos estandares de la aviación comercial internacional.
Cuenta para ello el licenciado José Tomás Pérez con el respaldo absoluto del presidente Leonel Fernández, quien está convencido de que ha confiado a un funcionario incorruptible las riendas de un organismo delicado como lo es el Instituto Dominicano de Aviación Civil, porque vivimos tiempos turbulentos, en el mejor sentido de la palabra, cuando las acechanzas del tráfico de indocumentados y de las drogas, demandan verticalidad y decoro en las más altas instancias de la administración pública.
Muchas gracias, señor director, por la publicación de estos humildes comentarios.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky

