Opinión

Los lectores opinan

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Emisoras que violan
Señor Director:
Durante la travesía de Santo Domingo a Elías Piña, acompañado de mi familia y conduciendo mi propio automóvil, pude comprobar cómo muchas emisoras de radio de la región Sur violan flagrantemente la ley de telecomunicaciones, al emitir sus señales más allá de sus frecuencias, por lo que ahogan a otras que transmiten muy próximas en el dial.

La violación más grave la pude apreciar en varias emisoras de San Juan de la Maguana, pues interferían groseramente a la “Z-101”, “Raíces” y a la “Radioemisora cultural La voz de las Fuerzas Armadas”.

Las emisoras que causan interferencias son llamadas “cometas”, porque tienen un “rabo” tan largo en el dial que se pueden escuchar en distintos puntos del mismo y obligan a los radioyentes a sintonizarlas o simplemente a apagar el aparato receptor.

Esa situación la he padecido más de una vez cuando viajo a mi natal Elías Piña y voy en sintonía de “Raíces”, la “Z-101” o “La voz de las Fuerzas Armadas”, las cuales son groseramente ahogadas por esas emisoras sanjuaneras, que toman casi todo el espectro radioeléctrico para ellas.

Conversando con un locutor amigo, residente en San Juan de la Maguana, me contaba que las emisoras de esa ciudad siempre han causado ese problema, al parecer con la anuencia de las distintas autoridades que han estado al frente del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (Indotel).

Esa es la impresión que tiene ese profesional del micrófono, porque la denuncia se ha hecho en varias ocasiones a través del popular programa “El Gobierno de la Mañana” y ninguna medida ha tomado el organismo regulador para “poner en cintura” a esas radioemisoras.

Espero que José Rafael Vargas, presidente de Indotel, asuma esta denuncia con toda la seriedad que amerita y haga cumplir lo que dispone ese organismo y la ley que rige las frecuencias de radio, ya que los oyentes tienen el derecho de sintonizar las emisoras que deseen y no la que otro decida con esas groseras interferencias.

Es conveniente expresar, además, que esas emisoras que violan la ley tienen una pésima programación, pues lo que predomina son bachatas y merengues vulgares, locutores procaces, que por su léxico dan la impresión de no haber aprobado el sexto grado y que sufren de sordera, porque no hablan, sino que vocean a los oyentes.

Atentamente,

Emilio Familia Montero (Emy)

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El año
Señor director:
Han quedado atrás los días de un Año Viejo. Un año como muchos otros, lleno de intranquilidad, de angustia, de crímenes… que dejó a muchos sangrando y a todos hambrientos de paz. La historia del año ha transcurrido y se abre ante nosotros, como un panorama de luz y de sombras, otro nuevo año.

El Año Nuevo nos invita a un seria reflexión, seria porque hay una crisis mundial que nos muestra su dura realidad.

Se puede decir que son muchas crisis en una. Entre esas crisis se cita: la criminalidad rampante que  conturba las mentes de los grandes estadísticos occidentales; el aumento de la adicción a las drogas; el alcoholismo, que cada vez se hace más patente, y otros males que afectan la convivencia pacífica de nuestro pueblo.

Es lamentable que después de más de dos mil años del advenimiento de Cristo a esta tierra, este mundo esté morando en “tinieblas y sombras de muerte”, y es porque miles de personas han cambiado a Cristo por Santa Claus, a la estrella de Belén por aguinaldos superficiales, cuando nuestras lámparas tienen que estar alimentadas por el combustible divino.

Los males del mundo empañan la convivencia pacífica de nuestras familias. En las relaciones con nuestros semejantes debe reinar la concordia, el amor y la fraternidad. Pero para lograrlo es necesario la intervención divina y providencial de Dios. Los cristianos tienen la vocación de ser “la voz del que clama en el desierto”, por lo tanto, tenemos que aunar esfuerzos para cumplir nuestra vocación profética de paz.

La postura de los líderes políticos y religiosos debe ser la de oír el clamor de un pueblo que clama por justicia y liberación de sus cargas. Lamentablemente se adolece de integridad moral y espiritual para ejercer la función con equidad de espíritu, sin embargo, debemos reflexionar en este sentido para enfrentarnos a un Año Nuevo de un futuro incierto entre nubarrones de oscuridad, al verde de la esperanza futura y que podamos brindar a las nuevas generaciones un panorama de mejores proyecciones y de una mejor comprensión con la ayuda del todopoderoso Dios.

Atentamente,

Ramón A. Veras (Korky)

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación