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Los Santos Reyes fueron tímidos con los niños capitaleños

Los Santos Reyes fueron tímidos con los niños capitaleños

La algarabía infantil que caracterizaba el Día de Reyes en los diversos sectores de la capital desapareció este año porque muchos infantes no encontraron debajo de sus camas los regalos que esperaban.

Algunos, en cambio, debieron levantarse temprano para ayudar a sus padres a ganar el sustento familiar en pequeños negocios informales.

Los niños jugando con sus juguetes estuvieron ausentes en los barrios Villa Juana, Villa María, María Auxiliadora, Villa Francisca, 27 de Febrero, Guachupita, Villa Consuelo, La fuente, Gualey, Capotillo, Las Cañitas, ensanche Luperón, ensanche Espaillat  y  San Carlos, entre otros.

María Esperanza Paulino, sentada en la galería de su casa del barrio 27 de Febrero, recuerda con nostalgia cómo disfrutaba la algarabía de los niños que, desde las 5:00 de la mañana, salían a las calles a disfrutar y exhibir sus juguetes.

“Eran años de mucho disfrute para los niños, porque cuando los padres no podían comprar un juguete a sus hijos, se los compraban los padrinos o los vecinos, pero todos podían jugar ese día”, afirmó.

Wilkin Monción Rodríguez, un estudiante de 10 años de edad de la escuela República de Haití, se levantó como de costumbre en las primeras horas de hoy a freir y vender yaniqueques, en una esquina de la calle 27 Oeste del ensanche Luperón.

Con su carita triste observaba a su padre, Alberto Monción, cuando dijo a los periodistas “No hay reyes este año ni esperanza de que habrá”.

Monción argumenta que las ganancias del pequeño negocio apenas alcanzan para suplir las necesidades más perentorias de su mujer y sus tres hijos.

La historia de Wilkin se repitió en cientos de miles de hogares dominicanos que no vieron llegar los Reyes Magos.

UN APUNTE

 La crisis económica

Algunos capitaleños atribuyen la ausencia de Los Reyes Magos en muchos hogares de la capital a la crisis econñómica que afecta al país                             .

Señalan que mientras la crisis se agudiza los salarios de los trabajadores públicos y privados siguen deprimidos, mientras los pequeños negocios siguen quebrando debido a los altos impuestos, la crisis energéticas, las  escasas ventas.

“Los salarios no alcanzan ni para comer”, afirma Gregorio Bueno”, un empleado privado.

El Nacional

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