Como aliento que llega al moribundo, el agua que alivia al sediento, alimento que sacia al hambriento, de la mano de Luguelín Santos y Ana Villanueva llegaron dos oro para salvar lo que hasta ayer era una pálida actuación de la delegación dominicana en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá.
No importaron los rivales, el valor se puso de manifiesto porque pesó más el amor a la Patria.
Con sus actuaciones Villanueva y Santos encendieron el orgullo nacional, motivando a un grupo de sus compañeros que hoy y mañana salen al ruedo en busca de más medallas.
Los dominicanos, que hasta ayer estuvieron relegados al decimocuarto lugar en la tabla general de posiciones, amanecieron este viernes en el decimosegundo puesto, con buenas posibilidades de seguir avanzando.
Dominicana tiene tres medallas de oro, cinco plata y nueve de bronce, seguida de cerca por Perú que registra tres oro, 3 plata y 6 bronce.

