Con regularidad se habla y se escribe en los medios de comunicación de clase periodística, clase artística, clase médica, clase media y de otros ejercicios profesionales enmarcados como clases, pero que en realidad no son clases en sí, sino sectores de clase.
Cuando en el siglo antepasado comenzó a recorrer Europa el fantasma del comunismo, con Carlos Marx también surgió el concepto de clase dentro del sistema capitalista, que, a pesar de ser definido por el Marxismo como un régimen de explotación, Juan Bosch escribió que era el sistema que más le había dado a la humanidad, pero que su problema estaba en la distribución.
Según el Marxismo, la posición de clase no está determinada por el dinero ni de cómo viva o vista una persona, sino por el lugar que ocupa en las relaciones de producción en sistema capitalista.
Abinader rompe la tradición sobre los orígenes sociales de los gobernantes dominicanos
Los dueños del capital y de la industria son los capitalistas, la burguesía, mientras sus trabajadores constituyen la clase obrera y los pequeños comerciantes y productores no son burgueses, sino pequeños burgueses, donde se ubican los profesionales. En el campo, los grandes propietarios serían definidos como terratenientes.
Cuentan que cuando Emilio de los Santos renunció como presidente, bajó y tomó un carro del concho frente a la Barra Payán, y cuando el chofer le preguntó ¿Usted no es el presidente?, le contestó: “Yo era el presidente”.
Obviando presidentes, como Emilio de los Santos, la concepción Marxista definiría a Antonio Guzmán como Terrateniente, pero dentro de los pequeños burgueses a Trujillo, Balaguer, Juan Bosch, Salvador Jorge Blanco, Leonel Fernández, Hipólito Mejía y a Danilo Medina.
Luis Abinader constituye una ruptura en el origen de clase, ya que su familia por el papel que han jugado se enmarca dentro de la burguesía dominicana, además que es en el primer presidente nacido después de la época de Trujillo.
Por: Rafael Grullón
pulsodelasemana@yahoo.co

