NEBRASKA, EE.UU.- Una mujer de Nebraska llamada Demi Frandsen realizó una noble labor, pues luego de sufrir el fallecimiento de su bebé Leo, decidió comenzar a donar leche materna hasta alcanzar la cantidad de 495 litros.
Esta actividad comenzó a realizarla aun cuando su hijo Leo estaba internado en el área de cuidados neonatales, pero era imposible amamantarlo por todos los artefactos médicos que lo rodeaban a fin de luchar contra la gastrosquisis que padecía Leo, un mal donde los órganos abdominales se desarrollan fuera del abdomen.
Los duros momentos vividos por Demi y su pequeño quedaron registrados en un blog llamado “La vida no es más que un sueño” escrito por esta valiente mamá.

