SANTIAGO. Uno de los atractivos principales del enfrentamiento Águilas-Licey ayer tarde sería la presencia de Manny Ramírez, pero el poderoso bateador no estaba en la alineación, aunque si en el roster.
Ramírez se torció el tobillo derecho en el juego del sábado por la noche ante las Estrellas que ganaron 4-3, pero salió sin lesiones en una resonancia magnética que le fue realizada.
Al parecer el dirigente Félix Fermín decidió tratar el caso con cautela y pese a que Manny bateó en la jaula y trotó previo a lo que sería el inicio del juego de ayer suspendido por la lluvia, estaba en reserva, quizás disponible para entrar en rol de emergente.
El equipo anunció que la situación de Ramírez estará siendo evaluada día a día, y se espera que tras el descanso de hoy pueda regresar martes o miércoles a la acción de manera regular.
Manny se ha convertido en una especie de imán y el público que no pudo verle en vivo durante sus 18 exitosos años en Grandes Ligas, ha acudido en masa a los estadios para verle actuar con las Aguilas.
Ramírez ha respondido con un excelente desempeño y gran humor, aumentando el interés de los aficionados, que acuden con cámaras y celulares para llevarse un recuerdo suyo, en cada aparición en el plato.

