Decía George Gerbert Que un buen padre vale por cien maestros aunque Salomón condicionaba que a todo hijo había que corregirlo y orientarlo, para que le diera descanso y deleite a su alma.
El mundo discurre dando cobertura a la vida, siempre activa y repleta de novedades, incluyendo modas y aires exóticos, y a veces contamina a nuestros hijos inocentes.
El riesgo se acentúa en el niño, pero cuando los padres se ocupan responsablemente, las novedades dañinas y los malos vicios se controlan.
Vamos a comentar estas útiles orientaciones para cuidar más el porvenir de jóvenes relevos, expuestos a contaminarse; luego seguiremos con los maestros, como segundos padres, luego otros sectores que crean conciencia como médicos especializados y mi clase de las comunicaciones, las que vienen asumiendo un papel estelar cuando han querido, en servicios notables, y para este relevante trabajo del porvenir de la vida, nuestro futuro, nuestros jóvenes, tan desafiado con problemas de todo tipo, donde solo una recia formación y educación los protegería y la recia protección de los padres es determinante para su porvenir.
Noté que el ultimo Día de los Padres faltó entusiasmo, aunque las condiciones económicas lo imponían, pues el circulante se nos ha contraído y la sangría con el costo de la luz retranca de momento, pues no todos pagan dicho servicio y han faltado diligencias para que las mayorías paguen lo justo, aunque a este cáncer hay que hacerle cirugía más profunda. Querido amigo Marranzini, ya su brazo debe estar caliente.
Como político y abogado, estoy en los últimos tiempos ayudando al doctor Fernández Reyna, por mis sentimientos de ayudar a mi pueblo a enfrentar problemas, y uno de esos problemas es la proliferación de hechos violentos ligados al narcotráfico, que no solo destruye nuestros jóvenes, sino que nos expone a seguir nadando en sangre. La violencia la acentuaron José David Figueroa Agosto, Sobeida Féliz y compartes, algunos ya detenidos en nuestro país y otros pueblos, se ha informado, y ello nos obliga ver cómo hacemos para blindarnos.
La política es realidad y casi siempre los problemas se agudizan por falta de orientaciones oportunas y concientización reiterada frente a nuestros militares y policías para su mejor porvenir, con los fiscales, jueces, funcionarios y empleados, y nuestro presidente, dando lo mejor con su ejemplo, que hace falta siempre.
Queridos padres, en su día y siempre, mis felicitaciones, con amor y respeto, pero concentrémonos más en esta sacerdotal tarea de proteger las almas puras de nuestros hijos, que son la esperanza. Porque lo exige la patria, y porque debemos asegurarnos mejor, para vadear con éxito las amenazas a nuestros jóvenes, a nuestra situación, y a nuestras raíces, con la inversión de valores.

