CULIACAN, México. AP. Los enfrentamientos entre cárteles rivales cobraron la vida de 18 personas el lunes en un poblado del noreste de México, informaron las autoridades.
El tiroteo sucede un día después de que siete agentes policiales y un preso murieran en una emboscada a un convoy que transportaba prisioneros en el oeste del país.
El enfrentamiento ocurrió el lunes por la mañana en el poblado de Abasolo y dejó un saldo de al menos 18 muertos, dijo el gobierno del estado de Tamaulipas en un breve comunicado sin dar detalles. Las autoridades agregaron que las fuerzas de seguridad estatales y federales han arribado al poblado para restablecer el orden e iniciar las investigaciones.
El tiroteo sucede un mes después de otros en el poblado cercano de Padilla que también dejó 18 muertos, varios de ellos inocentes transeúntes.
Tamaulipas ha sido golpeado por una guerra por el control entre los cárteles de los Zetas y del Golfo, y la información sobre actos violentos en algunos de los poblados más pequeños es evidentemente escasa. Por lo general, la confirmación no llega hasta horas o días después, dejando a los habitantes ocultos por miedo en el interior de sus hogares y comunicándose a través de las redes sociales de internet.
Los habitantes de Tamaulipas enviaron mensajes vía Twitter sobre el tiroteo del lunes horas antes de que el gobierno lo confirmara, algunos de ellos advirtiendo a la gente que se mantuviera en el interior de sus hogares y otros exigiendo información oficial. Bajo constante amenaza de los cárteles, los medios de comunicación de Tamaulipas suelen ignorar por completo la violencia vinculada al narcotráfico.
En otro hecho, autoridades informaron el lunes que siete policías estatales murieron en una emboscada en el estado norteño de Sinaloa cuando trasladaban a dos reos, uno de los cuales también falleció en el ataque perpetrado por hombres armados que viajaban a bordo de unos 20 vehículos, informó en rueda de prensa el procurador de Sinaloa, Marco Antonio Higuera.
Otros seis agentes estatales y el segundo de los reos fueron lesionados.
«Las patrullas quedaron destruidas. Prácticamente fue una masacre», dijo Higuera. «Los primeros reportes indican que hubo 1.200 casquillos percutidos en la escena».
Las tres unidades de la policía estatal iban rumbo a la capital del estado, Culiacán, cuando fueron atacadas a tiros por un grupo armado que aparentemente esperaba al pie de la carretera. Higuera dijo que los agentes repelieron el primer ataque, pero después se vieron superados por el fuego intenso proveniente de un mayor número de vehículos.
El lunes, las autoridades informaron que un presunto capo de las drogas detenido por autoridades federales reveló que el cártel de las drogas de Los Zetas estableció una alianza con otras tres grandes organizaciones del narcotráfico para no agredirse y colaborar.
El responsable antidrogas de la Policía Federal, Ramón Pequeño, dijo el lunes en rueda de prensa que agentes capturaron a Marcos Carmona Hernández, alias «El Cabrito», considerado jefe de plaza de Los Zetas en el estado sureño de Oaxaca y quien les dio a conocer la presunta alianza.
Pequeño dijo que «El Cabrito», de 29 años, declaró «que Los Zetas mantienen un acuerdo de no agresión y colaboración» con los cárteles de los hermanos Beltrán Leyva, de Juárez y de Tijuana.
El detenido presuntamente reportaba directamente de sus operaciones a Heriberto Lazcano Lazcano, alias «El Lazca» y señalado como cabeza de Los Zetas.
En número
35,000
Personas han sido asesinadas en México desde el 2006, como consecuencia de la violecia que genera el tráfico de drogas.

