SANTIAGO. La inexistencia de novedosas y llamativas propuestas musicales, la monotonía rítmica y la poca aceptación e interés mostrado por un importante segmento del público a las recientes creaciones del merengue tradicional, figuran como parte de las razones fundamentales que han generado el destrone de este ritmo popular o los que muchos consideran, el inicio de la decadencia del merengue convencional en esta zona del Cibao, plaza anhelada por cualquier artista y determinante para la proyección y difusión de cualquier género musical.
Para nadie es un secreto que la bachata, la música típica, los merengues de calle o música urbana, así como algunos representantes internacionales que interpretan el reggateón se dividen el pastel que representa la zona norte del país, tanto en el espectro radial como en la comercialización y amenización de actividades en centros de entretenimiento. Con escasas excepciones, el mal llamado merengue clásico, que evidentemente se mantiene fuera de competencia, está atravesando por uno de los momentos más difíciles y hasta determinante para su permanencia. Sólo artistas como Rubby Pérez, Los Hermanos Rosario, Héctor Acosta, Eddy Herrera, Toño Rosario, Fernando Villalona y Sergio Vargas (estos en menos proporción que los demás), así como El Jeffrey (ahora con un corte nuevo), sacan la cara por el ritmo y realizan enormes esfuerzos para lograr reconquistar esta plaza que tiene nuevos inquilinos y propietarios: Omega, Tito Swing y Tulile. Cuando me siento a hacer la programación de la emisora no encuentro qué poner, pues los merengueros no tienen nada nuevo ni llamativo, están en cero, están desconectado de la realidad del mercado y hay muy poco material para programar, asegura el empresario radial Tony Parache, director de la Exitosa Monumental y quien es considerado como uno de los radiodifusores que más apoya la música dominicana a través de su estación, pese a que recientemente excluyó momentáneamente la música típica de su pauta musical.
Mientras para Roberto Rodríguez, director de las emisoras del grupo Medrano o Microondas Nacionales, quien tiene a su cargo el manejo de la emblemática emisora Super K, en La Vega, empresa radial que siempre ha respaldado el merengue y las mejores propuestas musicales de este género tropical en todas sus variantes, admite que sí hay una evidente baja en las producciones de merengue tradicional y entiende que los merengueros no están conectados con la realidad y con lo que el público quiere, la mayoría se han quedado estáticos y no han realizado los ajustes necesarios, no se trata de hacer un merengue vulgar, ni desafinado, sino de un ligero matiz con mambo y más acompasado, eso es lo que le público reclama.
Según Rodríguez la Orquesta de los Hermanos Rosario, es la agrupación que se ha acercado más a esta nueva tendencia, y tiene la oportunidad, por sus raices y ritmo a lo maco, de lograr subirse en el tren, sin olvidar la base fundamental del ritmo.
Un caso al que se refirió Rodríguez es la productividad musical de Acosta, merenguero tradicional, a quien en los últimos tiempos se le ha pautado más bachata, que su verdadero ritmo de origen.
Preferencia
En la actualidad la emisora Super K, que basa su programación de forma exclusiva en merengue salsa y algunas bachatas, sólo tiene en su pauta general un 20 a un 30 por ciento de merengues tradicionales.
La razón principal del desplome del merengue tradicional es la preferencia mostrada por un importante segmento de la población al merengue de calle y la música urbana en sentido general.

