MAZATLÁN, México — Con Adrián González en la primera base, México tendrá quizás primera vez a la máxima estrella de una Serie del Caribe en su roster. Resta por ver si la presencia del toletero de los Padres de San Diego será suficiente para que los Venados de Mazatlán ganen el segundo título en su historia.
El bateo gravita sobre González (36 cuadrangulares y 119 carreras producidas con los Padres en el 2008), pero difícilmente será un equipo que gane los partidos con festivales de carreras.
Todas las esperanzas están puestas en el pitcheo. Los estelares Pablo Ortega y Walter Silva encabezan una sólida rotación de abridores que completan al dominicano Juan Peña y los mexicanos Rafael Díaz y Francisco Córdova.
El relevo intermedio es aceptable con los zurdos José Luis García y Javier Arturo López, mientras que Héctor Navarro (22 rescates, 8 en los playoffs) seguirá en el rol de taponero y tendrá la ayuda del refuerzo estadounidense Tim Lavigne, quién lideró la liga con 21 rescates jugando para Guasave.
«Sé que todos esperamos ganar, es casi un compromiso el campeonato por estar jugando en nuestro país, sé que todos llegaremos muy bien preparados para cumplir con Mexicali y con todo México en esta Serie del Caribe», comentó el pitcher Edgar González.

