Es común escuchar a los padres y maestros quejarse de los niños que suelen faltarle el respeto a los demás, lo que suele despertar una gran vergüenza a los padres que en ocasiones usan métodos inadecuados para manejar esta situación.
Por lo regular, estos niños no suelen contar con buenas habilidades sociales, por lo que sus hermanos y compañeros se alejan de ellos, además de que retan constantemente las figuras de autoridad que les rodean, según define la terapeuta familiar y de parejas Daisy Núñez.
El primer paso para enseñar a los niños a respetar a los demás es modelándolo. Los niños aprenden por imitación, por lo que contar con familiares y docentes que se respeten los uno a los otros (incluso al mismo niño) favorecerá la adopción de conductas positivas por parte del mismo dijo la profesional del Centro Vida y Familia.
Núñez dice que además de modelar el respeto a nuestros pequeños, es necesario que les expliquemos en qué consiste respetar a los demás y cuál es su importancia. Por eso, es importante ser específicos con lo que queremos (Por ejemplo: Obedecer = recoger la habitación / portarse bien = decir ¨por favor¨ cuando se desea algo). De igual forma, los niños necesitan saber qué tanto el respetar como el irrespetar tienen sus consecuencias, y que dependiendo de lo que hagamos las mismas serán positivas o negativas para nosotros y los demás.
Por otro lado, para enseñar a los niños la importancia del respeto a los demás es necesario enseñarles a ser empáticos. Cuando invitamos a nuestros pequeños a mostrar interés en los demás (en sus sentimientos, en sus gustos, sus deseos, etc.) los mismos comienzan a ser conscientes de que existe una realidad fuera de la suya que merece ser respetada.
Un Apunte
Otras maneras
Otra manera de fomentar el respeto en los niños es:
-Leyendo libros, viendo material audiovisual o jugando juegos que aborden estos temas.
-Llevar a cabo actividades solidarias con los niños es una excelente manera de enseñarle el respeto hacia los demás.
-Ayudar con los quehaceres del hogar, cocinar algo especial para un familiar enfermo, visitar albergues y llevarles ropa y/o alimentos, etc. son formas de no sólo promover el respeto, sino de ser empáticos y solidarios con las necesidades de otros.

