RIO DE JANEIRO. AFP. Tensión, miedo y esperanza son las sensaciones más perceptibles entre la población del Complejo del Alemán, núcleo de favelas de la zona norte de Rio de Janeiro que desde el viernes estaba cercado por fuerzas del orden y que tiene sus horas contadas como bastión del narcotráfico.
La ‘Ciudad Maravillosa’, afectada por la endémica violencia, es un manojo de nervios tras una ola de ataques de narcos a puestos policiales e incendios de vehículos lanzada el domingo pasado, que motivó la respuesta de las autoridades dejando un saldo preliminar de 35 muertos, según el último balance.
El ambiente estaba enrarecido en torno al Complejo del Alemán, donde ya estaban apostados cientos de efectivos militares y policiales bien pertrechados a la espera de las órdenes del gobierno de Rio para lanzar la invasión al que es considerado uno de los principales bunkers de los narcos.
Este reducto, dominado por el añejo grupo Comando Vermelho (CV), uno de los tres grandes grupos del tráfico carioca, es el siguiente objetivo del gobierno tras la reconquista el jueves de la vecina favela Vila Cruzeiro con blindados y cientos de efectivos que pusieron en fuga a unos 200 narcos armados que se refugiaron precisamente en el Alemao.
«Espero que sea el fin de esta guerra sucia del Alemao…. si conseguimos recuperar nuestra paz eso será un gran paso y podremos soñar con otras cosas», dijo a la AFP Francisco Assis (61), un portero de edificio que vive en esta conflictivas área.
Assis dijo que «en mis 40 años aquí vi cosas feas, pero como esta que está ocurriendo, no», para luego retirarse caminando con paso cansino, y esquivando un carro incendiado sobre el cordón de la acera.
Desde temprano recorrían el área varios camiones con tropas armadas a guerra, jeeps, blindados militares y policiales, además de numerosas patrullas de la Policía Militarizada (PM), la Policía Civil y la Policía Federal (PF).narcotraficantes.

