La Dirección General de Migración negó que un autobús en el cual se repatriaba a varios haitianos el 12 de abril, sufriera un vuelco en el trayecto Hatillo-Las Charcas, en Azua.
También rechazó que el personal de seguridad del organismo y los haitianos que eran transportados resultaran lesionados como se denunció.
«Queremos dejar claro que lo ocurrido fue un simple incidente mecánico como pudiera pasar en cualquier parte y con cualquier vehículo, nuestro personal tan pronto sintió una humareda procedió a desocupar el autobús y a aplicar el extinguidor en el área donde se originó el fuego, siendo dichos esfuerzos insuficientes para apagarlo. El desalojo del vehículo se produjo con suficiente tiempo como para que no se produjera ningún tipo de lesión a ninguno de los ocupantes, contrario a lo que afirma la entidad denunciante, indica Migración.
La institución reitera que cumple con todos los protocolos establecidos para esos fines, asegurando que a ninguna de las personas que pudieran ser repatriadas se les vulneren sus derechos.

