LAHORE. AP. Los líderes de la secta minoritaria paquistaní Ahmadi exigieron el sábado al gobierno más protección durante el entierro de 93 miembros de esa minoría religiosa asesinados por islamistas sunis en dos de las mezquitas del grupo.
La petición podría poner a prueba la voluntad del gobierno de adoptar medidas contundentes contra los islamistas, cuya influencia ha justificado décadas de discriminación sancionada por las autoridades contra la minoría ahmadi por parte de la mayoría suni.
Los ataques ocurrieron el viernes con pocos minutos de diferencia en dos barrios de la ciudad oriental de Lahore. Dos equipos de pistoleros, algunos con chalecos cargados de explosivos para cometer ataques suicidas, asaltaron las mezquitas y balearon a los feligreses al mismo tiempo que combatían con la policía.
Durante la noche fallecieron 13 personas en diversos hospitales, lo que elevó a 93 el número de muertos, dijo Raja Ghalab Ahmad, un líder local de la secta. Decenas de personas resultaron igualmente heridas.
Waseem Sayed, un vocero de Ahmadi en Estados Unidos, dijo que fue el peor ataque perpetrado contra el grupo en 121 años de historia.
Los canales locales de televisión dijeron que el Talibán paquistaní, o su rama en la provincia de Punjab, se atribuyeron los atentados.
Ahmad pidió al gobierno que reprima los grupos islamistas, que en los últimos años han atacado a las fuerzas de seguridad, al gobierno e intereses extranjeros. No somos acaso ciudadanos de Pakistán?» preguntó Ahmad en el lugar de los ataques en el distrito de Garhi Shahu de Lahore.

