Santo Domingo, D.N.-El Movimiento Izquierda Unida (MIU) de República Dominicana condenó el vil asesinato del joven diputado chavista Robert Serra en Caracas, un hecho que a todas luces constituye una guerra sucia contra la Revolución Bolivariana en Venezuela.
El MIU, organización política liderada por Miguel Mejía, Ministro para Políticas de Integración Regional del Gobierno dominicano, consideró que quien manda a asesinar y asesina a sus oponentes políticos está de antemano mostrando su derrota, su inmoralidad y el porqué de su fracaso.
En ese orden, planteó que esos farsantes, pretendidos defensores de los derechos humanos y las libertades, no titubean en matar a sangre fría a quienes no han podido derrotar en las urnas, ni en las calles ni en la prensa.
Colocamos a manera íntegro el Texto mediante el cual la Dirección Política del MIU, en la persona de su Secretario General, Miguel Mejía, condena los asesinatos perpetrados contra el diputado Serra, de apenas 23 años de edad y contra su novia, ocasión que aprovecha para expresar una vez más su respaldo a la Revolución Bolivariana en Venezuela:
La guerra sucia contra la revolución bolivariana
“En uno de sus últimos mensajes a través de la red social Twitter, enviado apenas unas horas antes de su vil asesinato en Caracas, el joven diputado chavista Robert Serra citó al gobernador del estado Guárico, Ramón Rodríguez Chacín, cuando expresó: “ Más allá de lo electoral, el objetivo del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) es la Revolución”.
“Quizás por su lealtad, firmeza, claridad ideológica, y una vida sin tacha puesta al servicio de la Revolución venezolana, las fuerzas oscuras de la reacción local y el imperialismo decretaron su temprana muerte. Con ella han pretendido mandar un mensaje intimidatorio y desmoralizador a sus compañeros y al pueblo que en el 2010, con apenas 23 años de edad, lo hizo el diputado más joven en la historia de esa nación.
“Serra fue asesinado junto a su novia en la noche del pasado 1 de octubre. Los asesinos actuaron con extrema premeditación y alevosía. La forma en que el crimen se perpetró fue cuidadosamente escogida, y como en el caso de Eliecer Otaiza, asesinado el 28 de abril, quien fuera compañero histórico de Chávez y presidente de la Cámara Municipal de Caracas, los asesinatos se caracterizaron por su extrema brutalidad.
“A las pocas horas del suceso que ha enlutado a Venezuela y levantado una ola de justa indignación y repudio, el Presidente Nicolás Maduro declaró que los autores intelectuales del crimen se hallaban en Miami y Colombia, específicamente en el entorno del ex presidente Álvaro Uribe, conocido por su odio cobarde y visceral contra la Revolución bolivariana, y por sus nexos probados con los paramilitares y la narcopolítica. También declaró que se hallan identificados los autores materiales del doble asesinato.
“Las ejecuciones extrajudiciales y selectivas son viejas armas del imperialismo y las oligarquías de América Latina enfiladas contra quienes los combaten. Fidel Castro, líder histórico de la Revolución cubana, ostenta el record Guinnes de intentos de atentados, con más de 600, contabilizados y probados. El entorno del presidente Allende fue objeto de la misma táctica erosiva, cuando el fascismo, unido a las agencias de inteligencia norteamericanas, asesinaron al capitán de Navío, Arturo Araya, edecán del Presidente, apenas dos meses antes del golpe, como mismo habían hecho con el general René Schneider, comandante en jefe del Ejército, tres años antes, para evitar la juramentación presidencial, y un mes después con el general Prat, ex ministro de Defensa y su esposa, asilados en Argentina.
“La reacción y el imperialismo no tienen escrúpulos a la hora de matar, torturar y desaparecer a sus enemigos, con tal de salvaguardar sus intereses. Con especial saña se concentran en los que, como Robert Serra, son jóvenes líderes revolucionarios, pretendiendo así cortar la continuidad histórica de los procesos en marcha.
“Evidentemente, la enorme frustración, la derrota y el cansancio de una oligarquía y una derecha venezolana, que lo ha intentado todo, sin resultados, contra un proceso que cuenta con amplio respaldo popular, y que han visto, decepcionadas, que tampoco han bastado los ilimitados recursos del imperio puestos en esa misma función, explican la virulencia fascista que empieza a mostrar la guerra sucia contra Venezuela.
“Quien manda a asesinar y asesina a sus oponentes políticos está de antemano mostrando su derrota, su inmoralidad y el por qué de su fracaso. Estos farsantes, pretendidos defensores de los derechos humanos y las libertades, no titubean en matar a sangre fría a quienes no han podido derrotar en las urnas, ni en las calles, ni en la prensa.
“Pero, una vez más se equivocan. En el pueblo chavista venezolano hay miles de Robert Serra que ya están ocupando el puesto combativo que dejase su vil asesinato. Y este joven ejemplar se ha convertido en una razón más para vencer al fascismo criollo y al imperialismo yanqui. Y en un ejemplo de por qué, a quienes de verdad odian los asesinos y sus cómplices, es a la Revolución misma, que sigue y seguirá encarnando, más allá de la muerte. Por la vida”.

