Con la sentida muerte del doctor Rafael Molina Morillo, la sociedad dominicana pierde a un incansable defensor de las libertades públicas, ícono del periodismo nacional y gran ejemplo de laboriosidad y reciedumbre ética.
El doctor Molina Morillo fue un defensor a tiempo completo del derecho a la libre expresión del pensamiento, comunicador a carta cabal que dedicó casi siete décadas al ejercicio del periodismo y a la custodia de la libertad de prensa.
Fundador y director de la revista ¡Ahora! y de El Nacional, Molina Morillo fue también director ejecutivo de El Caribe, director de Listín Diario, embajador en Estados Unidos y Canadá, jefe de Misión ante Naciones Unidas, además de cumplir roles diplomáticos y consulares en México y Panamá. Al momento de su fallecimiento era director del diario El Día.
En la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se desempeñó como vicepresidente, presidente, y titular de la Comisión de Libertad de Prensa, desde cuyas posiciones se destacó como un ardoroso soldado de la democracia continental.
Brillante columnista, maestro de varias generaciones de periodistas a los que ayudó a formarse en las aulas universitarias y en las redacciones de periódicos, radio y televisión, abrió siempre de par en par las puertas de los medios de comunicación que dirigió al debate plural, sin diatribas ni afrentas.
Su férrea oposición al vasallaje político quedó demostrado cuando las instalaciones de la revista ¡Ahora! fueron destruidas en un atentado terrorista con el propósito de silenciar al periodismo independiente, a lo que el doctor Molina Morillo respondió con la fundación de El Nacional.
Con profundo sentimiento de gratitud la sociedad despide a uno de sus buenos hijos, a un periodista excepcional que dedicó su vida con honor y pasión a la defensa y promoción de la libertad y la democracia. El legado de tan insigne ciudadano perdurará por siempre como agua de manantial para que las presentes y futuras generaciones abreven de su ejemplo.
El Nacional expresa profunda congoja por el fallecimiento del doctor Rafael Molina Morillo, al tiempo que extiende sentido pésame a su viuda, doña Francia Espaillat, y a sus hijos José Antonio, Amelia, María Alicia y Silvia María y demás familiares. Paz a su alma.

