La Paz. EFE. Los médicos y trabajadores de la salud pública de Bolivia mantienen la huelga que comenzaron hace mes y medio porque desconfían del anuncio del presidente Evo Morales de que suspende, pero no deroga, el decreto que aumenta la jornada laboral del sector de seis a ocho horas.
El nuevo revés para Morales llega en vísperas de una semana para la que están convocadas una huelga general de 78 horas y paros del transporte, entre otras protestas, mientras sigue la marcha hacia La Paz de los indígenas que rechazan la construcción de una carretera financiada por Brasil en el parque natural Tipnis.

