KABUL. AFP. Seis soldados de la OTAN murieron el lunes en Afganistán, al tiempo que Gran Bretaña informó haber perdido 300 hombres en casi nueve años desde el inicio de la intervención extranjera liderada por Estados Unidos, que hasta ahora no consiguió doblegar a la insurgencia de los talibanes.
Tres comandos australianos y un soldado norteamericano perdieron la vida cuando su helicóptero se estrelló en la provincia de Kandahar (sur), el peor accidente para los militares australianos en la guerra afgana.
Otros dos militares de la OTAN murieron al estallar bombas en dos incidentes separados, pero sus nacionalidades no han sido reveladas por ahora.
Gran Bretaña también anunció un balance de 300 muertos en Afganistán después de que uno de sus soldados muriera a causa de las heridas sufridas en una explosión a principios de este mes en la provincia de Helmand (sur).
Estos decesos elevaron a 281 el número de soldados extranjeros muertos en Afganistán este año, según un balance elaborado por la AFP a partir de las cifras del sitio web independiente icasualties.org.
Gran parte del sur de Afganistán es víctima de las operaciones insurgentes de los talibanes, que ahora se encuentran en su etapa más mortífera desde que comenzó el conflicto, hace casi nueve años, cuando la invasión dirigida por Estados Unidos derrocó al régimen islamista.

