Cotuí, Sánchez Ramírez. Millares de peces han muerto en la presa de Hatillo, sin que hasta el momento se hayan establecido las causas de esa situación.
El diputado Rafael Molina Lluberes demandó una profunda investigación para establecer las causas que han originado la muerte masiva de peces en la presa de Hatillo.
Indicó que en las poblaciones de Cotuí, San Francisco de Macorís, Nagua y Samaná existe el temor de que los agentes tóxicos que provocan la muerte de peces en Hatillo, puedan afectar a los pobladores de esta región que consumen agua del río Yuna.
Dijo que cuando se producen torrenciales aguaceros, los ríos Maimón, Zinc, Margajita y Maguaca arrastran sedimentos desde las mineras Falconbridge, Cerros-Maimón en Bonao y Barrick Gold en Cotuí y que por el momento y hasta que se demuestre lo contrario, estas tres compañías son las principales sospechosas del problema de orden ecológico.
Recordó que la última vez que murieron millares de peces en la presa de Hatillo, los técnicos de Medioambiente y de la Academia de Ciencia establecieron que eso fue provocado por el derrame de sustancias tóxicas provenientes en ese entonces de la Falconbridge y que ahora también se requiere que el caso sea investigado hasta las últimas consecuencias.
El legislador agregó que por esa razón es que debe revisarse el contrato minero entre el Estado dominicano y la Barrick Gold, a fin de que cuando ocurran casos como éste se puedan establecer responsabilidades y sanciones que tiendan a resarcir los daños al medio ambiente, mediante el establecimiento de penas y sanciones legales.
Estamos demandando con carácter de urgencia la intervención de técnicos de alta calificación y confiabilidad del Ministerio de Medioambiente, del instituto Hidráulico Dominicano, de la Academia de Ciencia, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de la Sociedad de Geología y Minas, a fin de que se pueda edificar a la opinión pública en torno a este gran daño ecológico, argumentó Molina.
El congresista y síndico electo en Cotuí dijo que resulta sospechoso que a casi una semana del problema, ninguna autoridad se haya interesado por realizar una investigación por la muerte de peces.
Informó que las tilapias y carpas han sido las especies más afectadas en el lago de Hatillo y no descartó, que los agentes tóxicos que provocan la muerte de peces afecten a los animales y seres humanos que ingieran las aguas del embalse y del río Yuna.
En tanto que el agricultor Alfredo Rodríguez, residente en Hernando Alonzo, localidad ubicada a orilla de la presa de Hatillo, dijo que entre los moradores de esa y otras comunidades existe el temor de que se enfermen y mueran animales que ingieran las aguas del embalse.
Dijo que los ganaderos y agricultores han tenido que contratar camiones cisternas para aprovisionar de agua a los animales ante el temor de que mueran envenenados, razón por la que demandamos la intervención del gobierno para resolver este problema.

