Ginebra. EFE. La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, manifestó hoy su alarma por lo que parece ser una preocupante tendencia al asesinato de periodistas» en Brasil, tras la violenta muerte de un conocido periodista político en el estado de Maranhao (norte del país).
Décio Sá, reportero del diario O Estado do Maranhao y uno de los ‘blogueros’ más leídos en Maranhao, investigaba cuestiones de política local, corrupción y crimen organizado, y es el cuarto periodista asesinado en Brasil desde inicios de este año por motivos relacionados con su actividad profesional.
Condenamos su asesinato (…).
Hemos estado preocupados por mucho tiempo sobre la necesidad de que los defensores de los derechos humanos brasileños, incluidos periodistas, puedan realizar su trabajo sin temer a la intimidación o a algo peor, comentó Pillay en una declaración pública.
Sá fue asesinado a tiros el pasado lunes en un bar de Sao Luis, la capital regional, en un crimen que tenía todas las características de haber sido encomendado, según adelantó la policía.
Este crimen prácticamente coincidió con la advertencia de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) de que la prensa brasileña está amenazada, lo que se refleja en que aparte de los comunicadores asesinados, se han registrado al menos ocho casos de agresiones, seis de censura judicial, seis atentados, seis amenazas directas y una detención injustificada.
La alta comisionada de la ONU instó a las autoridades a tratar el caso de Sá, así como los anteriores asesinatos de periodistas, como una prioridad mayor, de modo que los responsables no se sientan envalentonados por la actual falta de sanción.

