JERUSALÉN, (AFP) – El líder de la derecha israelí, Benjamin Netanyahu, era el miércoles el mejor situado para formar una nueva coalición de gobierno, aunque el partido Kadima de su rival centrista Tzipi Livni obtuvo un escaño más en las legislativas celebradas el martes en Israel.
Los resultados, que serán conocidos oficialmente el jueves, dan al Kadima 28 diputados (contra 29 en el Parlamento saliente), 27 al Likud (contra 12), 15 a la formación de extrema derecha Israel Beitenu (11), 13 al Partido Laborista (19) y 11 al partido ultraortodoxo Shass (12).
El éxito del partido ultraderechista Israel Beitenu de Avigdor Lieberman, que en principio contará con 15 diputados, hace más probable el regreso al poder de Netanyahu, que ya fue primer ministro entre 1996 y 1999.
«El pueblo se expresó con claridad, el campo nacional, dirigido por el Likud, registra un claro avance», declaró Netanyahu ante sus partidarios entusiastas.
El Kadima también proclamó la victoria. «El pueblo eligió a Kadima», declaró Livni en Tel Aviv.
«Siempre quisimos un gobierno nacional, un gobierno de derechas y creo que lo lograremos (…) Ahora somos claves para la formación de gobierno», se congratuló Lieberman.
A falta de conocer los datos oficiales este jueves, los resultados han creado una incertidumbre que le corresponde despejar al jefe del Estado, Shimon Peres, encargado de designar al diputado con más posibilidades de formar gobierno.
Haciéndose eco de los gritos de victoria de Livni y Netanyahu, los responsables de sus respectivos partidos se mostraron muy confiados.
«Supongo que el presidente escogerá a Benjamin Netanyahu, porque disponemos de una mayoría clara», afirmó el jefe del grupo parlamentario del Likud, Gideon Saar.

