MIAMI, AP._ Un agente deportivo y un socio realizaban negocios legítimos para que peloteros cubanos firmaran contratos en las Grandes Ligas, pero no se involucraron con una operación para trasladar a esos jugadores de forma ilegal desde la isla comunista, dijeron el miércoles sus abogados.
La defensa se pronunció ante un jurado federal, y negó también que sus representados hayan falsificado pasaportes de los peloteros.
En la jornada, se presentaron los primeros argumentos en el juicio del agente Bartolo Hernández y del entrenador Julio Estrada, acusados de complot y tráfico de personas. Ambos enfrentarían largas condenas de prisión si se les declara culpables.

