SANTIAGO. Ella era la alegría de la casa. Una niña estudiosa y muy amorosa, así describió Islandia Vargas a su hija Kerileidy Victoria Vargas, la niña de 13 años de edad que fue asesinada a tiros por su propio padre que también mató a la abuela y madre de crianza suya.
Los restos de la niña son sepultados a las tres de esta tarde luego de que familiares, amigos y vecinos la velaran desde este domingo tras su fallecimiento en la madrugada de ayer en una unidad de cuidados intensivos del Hospital Regional José María Cabral y Báez, donde estuvo ingresada por cinco días, hasta que finalmente su corazón dejó de latir.
Edwin Victoria Núñez, el hombre que bajo los efectos de las drogas también hirió a la esposa, su hijo y mató al perro de la casa, se halla en estado de desequilibrio en prisión.
Decenas de personas de la localidad de Zelaya y de Las Charcas acuden desde ayer al velatorio de Kerileidy realizado en la casa de los abuelos maternos.
La niña, que cursaba el 5º de primaria fue definida por sus parientes como alguien especial que siempre tenía una sonrisa.
Andrés Rodríguez, el abuelo materno de la jovencita dijo que era tranquila y nunca imaginaron que a ello les podría llegar una tragedia como esa y recuerda que el hombre que causó el hecho fue a buscarlos el día anterior a su residencia.
El señor Rodríguez dijo que ese es un caso muy horrendo que jamás pensaron llegaría.
La jovencita cumpliría 14 años de edad el próximo 10 de septiembre.
Los parientes de la tercera víctima de la tragedia provocada por Edwin Victoria Núñez, de 34 años de edad, bajo los efectos de las drogas, informaron que tenían previsto sepultar a la niña en el cementerio de Las Charcas, a las 3:00 de la tarde luego de que en la mañana fuera realizada una misa de cuerpo presente. En el velatorio estaban presentes la madre de la menor que el fin de semana fue dada de alta en el Hospital Cabral y Báez, hermanos de esta y abuelo, entre otros parientes maternos de la niña.
Sin embargo, no pudo estar Edwin Victoria Vargas, el otro hermanito de la víctima, porque permanece interno en el Hospital Doctor Arturo Grullón.
En este centro de Salud, su directora Rosa María Morel, reveló que el niño Edwin, de 7 años de edad evoluciona de las heridas de bala hechas por el padre.
El niño fue sacado de cuidados intensivos donde estaba recluido y luego trasladado una sala normal donde se halla bajo el cuidado del personal del centro de salud y de una pariente cercana.
Él se alimenta bien y está siendo tratado por una sicóloga del Arturo Grullón y será dado de alta posiblemente el viernes próximo.
Al niño este lo consideran ahora como un héroe familiar porque salvó a la madre cuando le invitó a que corrieran tan pronto el hombre comenzó a disparar.

