DENVER (AP).- Los Nuggets de Denver se fueron de Los Angeles con la ventaja de ser locales en la Conferencia Oeste de la NBA después de vencer a los Lakers en la postemporada por primera vez desde 1985.
Pero no estaban del todo felices. Por un lado, las lesiones: el tobillo dolorido de Carmelo Anthony, el desgarro de pantorrilla de J.R. Smith y el dedo anular fracturado de Kenyon Martin.
Por el otro, la autocrítica. Los Nuggets están convencidos de que deberían haber regresado a Denver con ventaja 2-0.
Los Lakers creen que deberían tener 2-0. Un rebote aquí y estamos 2-0, dijo Kobe Bryant. Un rebote allá y ellos ganan primer juego.

