PEKÍN. AFP. El presidente estadounidense Barack Obama comprobará, a su paso por Shanghai y Pekín, que pese a que la «Obamanía» se terminó en Estados Unidos su popularidad sigue intacta en China, sobre todo entre los jóvenes, que ven en él el símbolo del sueño norteamericano.
En las últimas semanas antes de la primera visita del presidente estadounidense -del 15 al 18 de noviembre- han tenido gran éxito las camisetas «Obamao»: Obama vestido como Mao Tsetung durante la Revolución Cultural, con traje y gorra verde oliva.
«La mayoría de chinos aprecia a Obama. Lo encuentran simpático, divertido y es el primer presidente negro», explica a la AFP el inventor de la camiseta, Liu Mingjie, de 39 años.
