Ginebra. EFE Las políticas de la eurozona son equivocadas y deben cambiar, juzgó hoy el secretario general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, quien también reconoció el riesgo de que la profunda crisis que sufre Europa desencadene un fenómeno de violencia social.
Las políticas de la eurozona necesitan cambiar. Hay que abordar la cuestión de la consolidación fiscal, pero de una manera socialmente responsable, declaró el secretario general de la OIT en un encuentro con periodistas.
Al analizar la degradación de la situación económica y social en varios países europeos, así como el vertiginoso aumento del desempleo, Somavia pidió que los gobiernos se concentren en inversión productiva que crea empleos y genera ingresos, consumo y demanda real».
Aseguró que esa opción es viable, contrariamente a lo que se pretende desde el ala ortodoxa del pensamiento económico.
Esto (la estimulación de las economías) no es imposible. Es una cuestión de entender las implicaciones sociales y políticas de no hacerlo, advirtió.
Somavia fue más lejos aún y reclamó a los líderes políticos reconocer que están jugando con fuego». En este sentido, admitió que existe la amenaza de una explosión de violencia social en Europa porque las consecuencias de la crisis están repartidas de manera completamente desequilibrada, con la ciudadanía que soporta la peor parte.
La gente no tiene la responsabilidad (de la crisis), pero es la que está soportando el mayor peso (…), así que reacciona y reclama que se le escuche, declaró el chileno Somavia. Agregó que todo esto indica claramente que los países más afectados por la crisis y donde se están aplicando los ajustes más severos tienen malas políticas y necesitan cambiarlas».
De la experiencia de América Latina puedo decir que cuando se aplican condiciones (de las que dependen los paquetes de rescate financiero) se tiene que considerar el impacto social, comentó.
Agregó que para que las políticas de austeridad funcionen deben reunirse condiciones claras, como la posibilidad de devaluar la moneda (opción imposible para los países que utilizan el euro), la preservación del crecimiento para generar demanda y buenas condiciones en la economía global para seguir exportando.
Ninguna de estas condiciones existen, dijo Somavia, quien en septiembre próximo dejará el cargo de máximo responsable de la OIT después de 14 años en esta función.

