Los legisladores de la oposición brasileña aseguraron ayer que cuentan con el respaldo de 367 diputados, veinte más de los necesarios para decidir si abren un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, según cables de la agencia de prensa EFE. Precisa que para hacer que el proceso de destitución contra Rousseff avance al Senado, la oposición necesita dos tercios de la cámara baja, 342 votos de 513 posibles.
La misma agencia EFE refiere que los recuentos realizados por los tres principales diarios de Brasil señalan que los opositores suman entre 346 y 347 votos, una cifra que haría prosperar el juicio político por un estrecho margen.
El Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), fuerza del vicepresidente, Michel Temer, quien relevaría a Rousseff en el caso de que el Senado admita a trámite el proceso, aseguró tiene los votos para abrir el proceso.
En cambio, varios legisladores oficialistas aseguraron que el cabildeo que realizan Rousseff y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva está dando sus frutos.
El diputado Silvio Costa, del Partido Laborista d de Brasil (PTdoB) y uno de los más fervorosos defensores de Rousseff, afirmó en la tribuna de la Cámara baja que los números de la oposición son “fantasiosos».
Costa aseguró que un sondeo interno contratado por su partido, realizado el viernes, indicó que un 52% de los brasileños apoya el proceso de destitución de Rousseff y un 48 % se opone.
La división del electorado, según Costa, llevará a los indecisos a oponerse al proceso de destitución, que consideró como “el juicio más injusto de la historia de Brasil».
Si la oposición gana la votación, el proceso avanzará al Senado, cámara que para aceptarlo necesitaría una mayoría simple de sus 81 miembros. En ese caso Rousseff sería apartada del cargo de forma temporal, durante un plazo de 180 días, hasta que se culmine el juicio político.
Indecisos
La agencia EFE informó, además, Rousseff apeló a los diputados indecisos ante la votación de hoy en la Cámara baja en la que se decidirá si se abre un juicio político para despojarla de su cargo. En un artículo en el diario Folha de Sao Paulo, Rousseff advirtió que la historia hará el “juicio definitivo” del papel de todos los involucrados en la crisis y “honrará la biografía” de los que voten en contra de su destitución.
UN APUNTE
Precedente
Existe un precedente en la historia de Brasil al procedimiento de destitución en curso contra la mandataria de izquierda Dilma Rousseff: el de Fernando Collor de Melo (1990-92), el primer presidente elegido por sufragio universal después de la dictadura.

