CARACAS, 05 Jun 2014 (AFP) – La justicia venezolana seguía a la medianoche del miércoles sin pronunciarse sobre si existen elementos para enjuiciar al radical opositor Leopoldo López por incitar a la violencia en las protestas antigubernamentales, tras una maratónica tercera jornada de deliberaciones.
López, dirigente del opositor partido Voluntad Popular detenido desde el 18 de febrero, seguía a la espera de la resolución en el Palacio de Justicia, en el centro de Caracas, donde se ha desarrollado la audiencia preliminar desde el lunes.
Abogados del político explicaron que la jueza a cargo del caso, Adriana López, concluyó con la audiencia preliminar alrededor de las 17H00 locales (21H30 GMT) para reanudarla tres horas después pero se presentaron discusiones luego de que el ministerio público (fiscalía) buscara modificar los términos de la acusación, lo que fue rechazado por la defensa.
López es acusado de «instigación pública, daños a la propiedad en grado de determinador, incendio en grado de determinador y asociación para delinquir» en el marco de las protestas opositoras que sacuden a Venezuela desde hace cuatro meses, pero que han disminuido su intensidad. De ser enjuiciado y hallado culpable, se enfrenta a una pena máxima de 10 años de prisión, según las leyes venezolanas.
La audiencia contra López se realiza a puerta cerrada y las noches del lunes y martes se declararon recesos de varias horas para ser reanudadas al día siguiente, mientras que este miércoles la audiencia seguía al concluir la jornada.
El opositor, un economista graduado en Harvard y exalcalde del acomodado municipio caraqueño de Chacao, convocó el 12 de febrero a una masiva manifestación en Caracas, que horas después de concluir se saldó con la muerte de las primeras tres personas, de las 42 víctimas que ya dejan las protestas.
El político ha señalado que es perseguido por razones políticas. «Estoy tranquilo, fuerte, con la verdad que nos asiste. Cualquier decisión que sea distinta a mi libertad es inconstitucional», dijo en la audiencia del miércoles, según sus abogados.
López es el principal promotor de la estrategia denominada «La Salida», que busca mediante manifestaciones callejeras la renuncia del presidente Nicolás Maduro para quien se trata de un «golpe de Estado en desarrollo».
Junto con el dirigente son presentados cuatro estudiantes más, detenidos también en distintas protestas antigubernamentales que reclaman por la inflación anual que roza el 60%, la escasez de productos básicos como café o papel higiénico y la inseguridad.

