Ciudad del Vaticano. EFE. El tercer consistorio del papado de Benedicto XVI para nombrar 24 nuevos cardenales se celebra en dos etapas: la primera hoy, cuando el Papa les impone el capelo o birrete y la segunda mañana, cuando recibirán el anillo, los dos signos del cardenalato.
La ceremonia se celebra en la basílica de San Pedro del Vaticano y durante la misma el Pontífice leerá la fórmula de creación y proclamará solemnemente los nombres de los 24 nuevos purpurados.
El ritual prevé que el primero de ellos, el italiano Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, se dirija al Pontífice en nombre de todos.
Tras la Liturgia de la Palabra, la homilía, la profesión de fe y el juramento, cada nuevo cardenal se aproxima hasta el Papa y se arrodilla para recibir el capelo o birrete cardenalicio -que es de color púrpura- y la asignación de un título o diaconía.
El Papa coloca el birrete sobre la cabeza del nuevo cardenal y pronuncia: «(este birrete es) rojo como signo de la dignidad del oficio de cardenal y significa que estás preparado para actuar con fortaleza, hasta el punto de derramar tu sangre por el crecimiento de la fe cristiana, por la paz y armonía entre el pueblo de Dios, por la libertad y la extensión de la Santa Iglesia Católica Romana».

