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Otro español reclama  a su mujer dominicana

Otro español reclama  a su mujer dominicana

Quisqueya Espinal Creales, a sus 29 años, tiene casi todo lo que una mujer joven puede desear, una carrera profesional y maestría, un trabajo estable como coordinadora de recursos humanos de una empresa privada con un sueldo competitivo, y la dicha de haber viajado por el mundo. Pero su felicidad termina por la imposibilidad de convivir con el hombre que ama, su esposo, el español Marcos Bogarra Sánchez, también de 29 años.

La pareja es una de tantas que debe vivir separada porque el Consulado Español se negó a inscribir su matrimonio.

Marcos y Quisqueya relataron en la redacción de El Nacional la impotencia que sienten desde que el cónsul general de España en el país, Manuel Hernández Ruigómez, denegara la solicitud de inscripción del matrimonio de la pareja porque consideró que se trataba de un matrimonio por interés, de finalidades económicas o migratorias. El cónsul encontró contradicciones entre las declaraciones de la pareja y falta de documentos probatorios de la relación, como lo explica en la denegación de la inscripción.

No obstante, los esposos relatan una historia de amor que inició cuando se conocieron por internet en diciembre del año 2004, poco después él vino al país a conocerla, mantuvieron la relación por algún tiempo y luego terminaron, no obstante se mantuvieron siendo amigos con contacto permanente. La llama nunca se apagó y en agosto de 2008 Marcos regresó a República Dominicana y el 3 de enero de 2009 se casaron en La Romana,  ciudad natal de Quisqueya,  se fueron de luna de miel a un crucero en el que visitaron San Martin, Aruba, Dominica e Isla Margarita, de Venezuela. A su regreso iniciaron los trámites para inscribir el matrimonio.

La pareja estaba confiada de que no tendría inconvenientes y que podrían vivir juntos lo antes posible, no obstante la realidad fue distinta. Según relataron, el primer tropiezo fue en España cuando Marcos, técnico superior en riesgos laborales y en mantenimiento industrial, fue a depositar los documentos y a entrevistarse. Esperaba que la entrevista fuese en privado como está estipulado en la ley, pero que fue en un lugar donde había más de 15 personas y todo el mundo escuchaba sus respuestas. “Que concentración se puede tener cuando hay 15 personas ahí”, se quejó Quisqueya.

Luego entrevistaron a la esposa en el país, un cuestionario de unas 40 preguntas, a las que le siguieron varias llamadas telefónicas en las que repetían las mismas preguntas de la entrevista. Poco después llegó la mala noticia.

Quisqueya no comprende porqué el cónsul entiende que se trata de un matrimonio de mentira o que ella esté interesada en vivir ilegalmente en España, ya que ella ya visitó ese país, así como Francia, Suiza, Italia y Luxemburgo en unas vacaciones que pasó con su madre en  octubre y noviembre de 2004, según relató. Y que en esa oportunidad el mismo Consulado Español fue quien le dio el visado.

La pareja apeló la decisión del cónsul antes de los 30 días reglamentarios, pero ahora el Consulado tiene entre 15 y 18 meses para contestar. No quieren esperar en silencio.

Piden cambios

Marcos y Quisqueya se inscribieron en la Asociación Pro Derecho de Parejas a Distancia, una entidad en España que defiende el derecho de las parejas  de vivir juntos.

Marcos llamó a las autoridades españolas a revisar cada uno de los casos que apelen como ellos y que se apliquen mayores criterios al momento de evaluar a las parejas que piden inscripción de matrimonio.

También alertó a todos los españoles que están en situaciones como la de él a que pueden demandar por daños y perjuicios; porque la espera de 18 meses, aunque culmine con la validación del matrimonio luego de la apelación, causa múltiples daños y perjuicios a las familias tanto a nivel económico como emocional.

La mayor pérdida

Marcos regresó  la semana pasada para acompañar a su esposa tras la pérdida a los seis meses de gestación del bebé que esperaban. “Yo no digo que la pérdida se deba exclusivamente a la situación de angustia que estamos viviendo, porque tuve problemas desde el principio. Pero todos los conflictos que estamos afrontando  que influyeron”, dijo tratando de contener su dolor. Marcos la abrazó.

El Nacional

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