Sídney (Australia). EFE. Un Airbus A340 de la aerolínea Air Mauritius regresó hoy al aeropuerto australiano del Melburne del que había despegado después de que la tripulación hallase a bordo la lata de una bebida refrescante con la palabra bomba escrita.
El avión, que transportaba 180 pasajeros y una tripulación de nueve personas, aterrizó sin problemas en la pista donde esperaban cerca de una veintena de coches de bomberos y policías. Agentes especiales subieron al Aribus e inspeccionaron su interior sin descubrir ningún artefacto explosivo, mientras los pasajeros eran trasladados en autobús a una terminal.
El superintendente de la Policía Peter O’Neil declaró a la prensa que el piloto del aparato tomó la decisión correcta porque la seguridad es lo primero, según la emisora de radio ABC.

