Ciudad del Vaticano. EFE. El papa Benedicto XVI dijo hoy que sólo el amor a Dios y al prójimo da sentido a la vida del hombre y que aprenderlo requiere un largo camino, para eliminar todos los afectos equivocados y cualquier cesión al egoísmo, ya que cuando se ama no se hacen cálculos, se da todo».
El Papa hizo estas manifestaciones ante varios miles de fieles que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano a la audiencia pública de los miércoles, cuya catequesis dedicó a la figura del benedictino Guillermo de San Thierry (1080-1148), cuya doctrina la centró en la ciencia del amor.
El Pontífice afirmó que la esencia de la naturaleza humana es el amor y que cada ser humano está obligado a aprender a querer y a amar sinceramente, auténticamente y gratuitamente».
Aprender a amar -precisó-, requiere una largo y comprometido camino y echando mano del benedictino dijo que la persona debe imponerse un ascesis eficaz, un control de sí misma para eliminar cualquier afecto equivocado, cualquier cesión al egoísmo y unificar la vida con la mirada en Dios, manantial, meta y fuerza del amor». El Papa teólogo añadió que el corazón del hombre está hecho de carne y que cuando se ama a Dios emergen los sentimientos humanos de la ternura, la sensibilidad y la delicadeza.
El Obispo de Roma aseguró que el amor ilumina la inteligencia y permite conocer mejor el mundo y que a Dios sólo se le conoce si se le ama».
Este autor, al que podemos llamar el Cantor del Amor, nos enseña que sólo el amor a Dios y al prójimo da sentido a nuestras elecciones, sólo así podremos encontrar la verdadera alegría, anticipación de la felicidad eterna, destacó el Papa.
Benedicto XVI recordando a Santa Teresa del Niño Jesús agregó que vivir de amor es un darse sin medida, sin pedir salario, ya que cuando se ama no se hacen cálculos. La riqueza (del hombre) es vivir de amor».
El Papa recordó también que hoy se cumplen 25 anos de la promulgación de la exhortación apostólica (documento) Reconciliatio et Paenitentia, sobre la importancia del sacramento de la penitencia y a este respecto, dirigiéndose a los jóvenes presentes les invitó a huir del pecado y a proyectar el futuro como un generoso servicio a Dios y al prójimo».
Concluida la audiencia saludó en varios idiomas, entre ellos en español, con el que animó a los presentes de España, México, Bolivia y otros países latinoamericanos a aprender a conocer a Dios amándolo».
