ASUNCION (AP).- El ex obispo católico Fernando Lugo llegará el sábado al primero de sus cinco años de gobierno como presidente de Paraguay en medio de protestas sociales por la demora en el cumplimiento de sus principales promesas electorales: reforma agraria y generación de empleos.
Paraguay, con 6,2 millones de habitantes, tiene una pobreza general de 38% pero la extrema pobreza es del 20%. La desocupación visible, según el censo de 2006, es de 16% pero según las cinco centrales sindicales, la tasa es superior al 20%.
El ex obispo católico, de la congregación Verbo Divino, asumió el 15 de agosto de 2008 el mando constitucional luego de haber ganado los comicios nacionales del 20 de abril de ese mismo año como candidato de la coalición Alianza Patriótica para el Cambio (APC).
La agrupación fue una heterogénea masa de partidos políticos de derecha, centro e izquierda más organizaciones campesinas y sociales de izquierda, y sindicatos. Lugo afirmó el viernes en un acto público en el colegio católico San José que debemos buscar una gran participación popular en los procesos de cambios, pero no especificó cuáles son.
El palacio de Gobierno confirmó que el sábado será difundido un mensaje presidencial con motivo del primer aniversario de su asunción al poder.
Lugo no ha cumplido hasta el momento ninguna de sus principales promesas electorales: la reforma agraria y la generación de empleos, dijo Hugo Richer, líder del partido Convergencia Socialista, uno de los organizadores de una opaca protesta durante los últimos cuatro días, en Asunción y once departamentos.
Agregó que si el Presidente dijera que no tenía experiencia para gobernar, lo entenderíamos al comienzo de su mandato pero ahora, al cumplirse un año de gestión, no hizo nada y para que siga siendo creíble debe cambiar el país.
Odilón Espínola, líder de la Federación Nacional Campesina (FNC), de centroizquierda, la más grande su tipo que aglutina a pequeños productores de algodón y sésamo, recordó que en julio hicimos unas tres semanas de movilización bloqueando rutas nacionales para llamar la atención de Lugo por no ayudar al campesinado con créditos blandos y condonación de deudas por efectos de la sequía de 2008. No estamos contentos con su gestión, por ahora, pero le quedan aún varios años si desea cambiar el país, apuntó.
Juan Néstor Núñez, presidente de la patronal Asociación Rural, manifestó que con Lugo se intenta ideologizar a la producción y eso está mal. Los productores sólo queremos trabajar y nos interesa la derecha, el centro ni la izquierda.
El centro de Asunción está invadido por pequeñas manifestaciones de cuatro de las 17 etnias sobrevivientes. José Domínguez, de la tribu Mbya Guaraní, dijo a los periodistas que Lugo prometió darnos comida, asistencia médica y educación, más la titulación de nuestras tierras, pero hasta el momento no hizo nada. Nos quedaremos en Asunción todo el tiempo que fuese necesario, remarcó hablando en el idioma guaraní.
A los descontentos se sumó el vicepresidente Federico Franco, líder del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), ex principal sostén político de Lugo que se retiró hace un mes de la APC.

