El Vocero Nacional Evangélico, Reverendo Domingo Paulino Moya, señalo hoy que el crecimiento continuo de la población evangélica y de otras minorías religiosas del país, reciben un mensaje negativo, discriminatorio, impropio en esta nueva era de globalización y de amplitud en la concertación político-social, al ser excluido de las discusiones que encabezan el PLD y el PRD a fin de buscar una solución negociada al conflicto surgido en el tribunal electoral, donde ha surgido un impasse y se exige la salida de la Junta Central Electoral, del encargado del centro de cómputos, el nombrado Franklin frías.
En la mediación que hace Monseñor Núñez Collado, es notable la ausencia del representante evangélico lo que sorprende, ya que se entendía que ese asunto tan delicado, se debió facilitar la intervención mediadora de la comunidad evangélica, a través de una voz representativa, debido al crecimiento e incidencia que ese sector que en unas elecciones determinan incluso el triunfo de un candidato, ya que suman más de 1 millón de electores hábiles para sufragar.
El Reverendo Paulino Moya, quien es además candidato presidencial del Movimiento Político Opinión Electoral 2012, y quien se perfila como la voz política evangélica y de otros sectores de la vida nacional, aconsejo a Lic. Danilo Medina, candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana PLD y al Ing. Hipólito Mejía, Candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), a cambiar el trato que se le da a este importante segmento del pueblo Dominicano, pues cuando se vean en la necesidad de buscar el activo político del sector evangélico, que ha despertado en cuanto a su comportamiento electoral, podrían encontrarse con una respuesta frustratoria, ya que al no tomarles en consideración como parte de la sociedad civil, tendrían dificultades para atraer esa masa de votantes de importancia en el orden electoral.
Concluyo diciendo el Vocero Nacional Evangélico y figura destacada por su alta credibilidad social y política que todavía hay tiempo para que estos lideres políticos den un giro a su forma de tratar con los evangélicos y procuren enviar un mensaje claro y de buena voluntad con respeto a fin de que ese sector social, donde hacen vida profesionales calificados, sociólogos, médicos, psicólogos y otros que tienen la capacidad y la paz para mediar en conflictos, entendiendo que no son despreciados y si tomados en cuenta por su capacidad, honestidad y claro pensamiento social, los cuales pueden aportar en la solución a los conflictos, como en el caso de la JCE.

