SANTO DOMINGO.- El presidente de la Mesa de la Opinión Cívica y Política Cristiana, reverendo Domingo Paulino Moya, consideró este lunes que los recientes acuerdos políticos, culturales y económicos que el Gobierno dominicano viene suscribiendo con los Emiratos Árabes Unidos, preocupan a la comunidad cristiana del país por considerarlo desequilibrado e incompleto y contrario al orden geopolítico nacional.
Paulino Moya dijo que el canciller de la República y presidente del partido revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado debe entender que el pueblo en su gran mayoría, profesa la fe cristiana y que en tal virtud se le debe dar un trato considerado en el ámbito político y económico a un pueblo, como Israel con el que le unen lazos históricos de aspectos culturales.
Manifestó que no se opone a que el Estado avance en acuerdos de trascendencia que compromete el futuro cultural y de pensamiento del pueblo evangélico y cristiano del país, pero ve con preocupación la frialdad con que mantiene relaciones bilaterales con una nación ejemplo de superación como Israel.
A su vez, considera que Israel se ha ganado un espacio trascendental en todo el mundo, por su fortaleza democrática en el desarrollo de las ciencias médicas, agrícolas, militares y tecnológicas.
El religioso cree que el canciller no debería acordar asuntos en el orden político y cultural en medio oriente. Excluyendo a una nación cuna de la fe cristiana, lo que automáticamente chocara con los intereses políticos de una comunidad religiosa del país que se mantiene atenta al mover geopolítico global por el cuidado que mantiene de su fe y cultura.
Recordó que los líderes políticos que últimamente han alcanzado el poder en países del continente americano, con el voto evangélico, se inclinan por fortalecer relaciones con el país que posee la democracia más sólida de Oriente Medio, que es Israel, lo que es un mover cívico político que ya toma lugar en el país.
Concluyó solicitando al excandidato presidencial del PRD la apertura de un medio diplomático que sirva de canal con el gobierno de Israel, para que haya consulta permanente, en temas de seguridad, económicos cultural y políticos.

