REDACCION INTERNACIONAL (EFE).- Penélope Cruz logra por fin, con su segunda candidatura al Óscar, por Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, lo que buscaba desde hace tiempo- conjugar el nivel interpretativo que había demostrado en Europa con el éxito comercial y crítico en Hollywood.
Llevo 16 años trabajando en Europa y seis en Estados Unidos, y los personajes de aquí tienen otra profundidad, te exigen más. Espero encontrar algún día eso en Hollywood, decía hace tres años en la presentación de Volver».
Ahora María Elena, el volcánico personaje que el genio neoyorquino escribió para Penélope Cruz (Madrid, 1974), ha sido la que ha obrado el milagro.
Vicky Cristina Barcelona, con Javier Bardem, Scarlett Johansson y Rebecca Hall, se vio por primera vez en el pasado Festival de Cannes, el mismo que había premiado a Penélope en 2006 -junto al resto del reparto femenino- por Volver y el que ella inauguró con Fanfan la Toulipe en 2003.
Pero Cruz, la actriz que acudió a su primer cásting tras ver «Átame (1990), de Pedro Almodóvar, y despegó con su primera película Jamón, Jamón (1992), de Bigas Luna, comprobó que en Hollywood las cosas iban más despacio.
Allí trabajó con grandes directores y siempre rodeada de estrellas, pero con papeles de escasa entidad en proyectos que se estrellaban sistemáticamente en taquilla.
Empezó con Stephen Frears en Hi-Lo Country (1998), con Woody Harrelson y Billy Crudup, pero no funcionó, aunque los contratos publicitarios -y los romances estelares- reforzaron su popularidad.
Como actriz, en cambio, siguió sin despuntar pese a compartir cartel con Nicholas Cage -La mandolina del Capitán Corelli» (2001)-, Johnny Depp -Blow (2001)-, Matt Damon -Todos los caballos bellos (2000)-, Charlize Theron -La cabeza en las nubes» (2004)-, Halle Berry -Gothika»- o repitiendo su papel de Abre los ojos (1997) cambiando a Eduardo Noriega por Tom Cruise en Vanilla Sky (2001).
Así, Penélope, que estudió en la escuela de Cristina Rota y saltó a la fama por su aparición en un videoclip de Mecano, volvió a Europa en busca de lo que ella solía hacer en La niña de tus ojos» (1998) o Todo sobre mi madre (1997)- trabajar con los mejores directores, pero también en las mejores películas.
Italia la acogió calurosamente con Non Ti Mouvere (2004), protagonizada y dirigida por Sergio Catellitto, por la que recuperó el favor crítico y ganó.

