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Pensiones para chinas que buscan dar a luz en EEUU, un negocio en la mira

Pensiones para chinas que buscan dar a luz en EEUU, un negocio en la mira

LOS ÃNGELES, 08 Feb 2013 (AFP) – Seis mujeres chinas embarazadas cruzan la calle. Otras dos caminan en sentido contrario. En una tienda cercana, al menos diez examinan los artículos para bebés. Algo está pasando en Rowland Heights.

Las asiáticas con un embarazo avanzado forman parte del paisaje de Rowland Heights, una comunidad a 50 km al este de Los Ángeles salpicada de «pensiones de maternidad», muchas de ellas ilegales, donde mujeres venidas de China se alojan para dar a luz y volver con su pequeño estadounidense en los brazos.

Esta práctica puede ser un crimen a nivel migratorio y en muchos casos viola normas urbanísticas de la ciudad, explicaron autoridades a la AFP.

Desde diciembre a la fecha, «hemos recibido 64 quejas, principalmente en las comunidades de Hacienda Heights y (la vecina) Rowland Heights», dijo a la AFP Alex García, supervisor del Departamento de Planificación Regional del condado de Los Ángeles.

Los inspectores entraron hasta ahora a 16 de estas residencias, cinco de las cuales mostraron evidencias de que funcionaban como pensiones de maternidad para chinas y, en menor medida, taiwanesas, agregó.

Una joven de 26 años y siete meses de embarazo, que se identificó con el nombre falso de Xui Li para no poder ser identificada, acaba de llegar de Pekín para dar a luz en Estados Unidos. Como ella, otras chinas embarazadas abordadas por una periodista de la AFP fueron reticentes a hablar.

Pero Xiu Li confesó sus intenciones mientras miraba cochecitos en la tienda por departamentos Target, frente al conjunto de apartamentos Pheasant Ridge donde se aloja, y del que constantemente salen y entran mujeres encinta.

«Es una decisión que tomé por mi hijo. Tal vez en un futuro tendrá mejor educación. Estados Unidos tiene las mejores universidades del mundo. Y él podrá venir si quiere», dijo la joven en inglés.

Como ciudadanos, en el futuro estos niños podrán optar a becas o préstamos universitarios. Además, sus padres pueden obtener una visa como guardianes si deciden mudarse al país.

Motivos distintos impulsaron a una pareja que tampoco quiso identificarse: «La principal razón para venir es que queremos tener otro hijo. Después de haber tenido un hijo, esto no nos era posible», dijo un hombre chino, de cerca de 30 años, que caminaba frente a Pheasant Ridge junto a su esposa embarazada.

En China, donde la mayoría de las parejas no pueden tener más de un hijo, los niños «extra» son aceptados si tienen otra nacionalidad.

Pero los beneficios de parir en la tierra del Tío Sam pueden ser aún más extremos, al menos según «USA Baby Care», un hotel que da alojamiento y atención obstetricia «cerca de Disneylandia».

«En caso de inestabilidad política o disturbios, los ciudadanos estadounidenses gozarán de la protección del gobierno de Estados Unidos. Si se cierra el espacio aéreo, tendrán prioridad para irse en avión», dice en chino su página web, donde se ofrecen servicios que van de 14.000 a 22.000 dólares.

Instalado en Anaheim (al sur de Los Ángeles), USA Baby Care se promociona explícitamente como uno de los pocos hoteles de maternidad legales del país. En su página de inicio, un bebé gatea entre el Capitolio y la estatua de la Libertad.

La práctica roza la ilegalidad en varios aspectos.

Ingresar a Estados Unidos con un bebé en el vientre no quebranta, de por sí, ninguna ley, pero sí «es un acto criminal que una mujer encinta, o cualquier otra persona, cometa fraude o engaño para obtener una visa o para ser admitido en Estados Unidos», explicó a la AFP Virginia Kice, portavoz de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

A menudo, los acusados que orquestan tales esquemas enfrentan violaciones que van más allá del fraude para obtener una visa», detalló. «Pueden ser acusados de conspiración, lavado de dinero, dar falso testimonio, etc.».

Pero, además, quienes dan alojamiento a estas madres/turistas suelen infringir la ley al instalar pensiones en zonas residenciales. Y ahí reside el talón de Aquiles de esta práctica, que está bajo ataque de las autoridades de Los Ángeles.

«No hay una clasificación que diga que no se permiten los hoteles de maternidad, aunque tampoco que se permiten», explicó García. Pero algunos de estos negocios «no tienen los permisos para funcionar como pensión» y estarían, entonces, evadiendo impuestos.

«Lo que pasa es que tenemos que verificar si realmente están rentando los cuartos», prosiguió García. Pero «no nos dejan entrar, no nos abren la puerta, dicen que no hablan inglés. (…) Se ponen de acuerdo y dicen que son familiares o amigos, entonces ya no podemos seguir con la investigación».

Hong Kong, que tiene siete millones de habitantes, recibe decenas de miles de mujeres chinas al año que buscan dar a luz en la excolonia británica para proveer de derechos de residencia a sus hijos.

Pheasant Ridge es una de las pensiones investigadas, pero como está en una zona que permite el alquiler de cuartos, no viola ningún código urbanístico.

Ni el gerente de Pheasant Ridge, así como tampoco los encargados de USA Baby Care, quisieron dar declaraciones a la AFP.

El Nacional

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