Londres. EFE. Amnistía Internacional (AI) ha denunciado los azotes con vara que se utilizan como castigo en Malasia y reclamado su abolición.
En un comunicado, AI pidió que se extienda indefinidamente, una vez concluido el Ramadán, la suspensión temporal de ese castigo impuesto por un tribunal islámico a una mujer, Kartika Sari Dewi Shukarno, de 32 años, por el delito de beber una cerveza.
Según la organización de derechos humanos, más de 35.000 personas han sido castigadas de esa forma, y las pruebas fotográficas obtenidas demuestran las graves lesiones que sufren las víctimas de esos azotes.
«Miles de personas han sido sometidas en Malasia a esa forma cruel de castigo sin que ese hecho llamara la atención de nadie dentro o fuera del país», declara Sam Zarifi, director de Amnistía Internacional para Asia.

