El hospital Robert Reid Cabral definió este viernes como particularmente compleja la condición médica de las siamesas María Teresa y Teresa María, porque comparten el hígado y el intestino delgado.
Por el momento es imposible definir la conformación de las vías biliares extrahepáticas y de circulación hepática, indica, haciendo referencia al estudio ultrasónico abdómico-pélvico practicado a las niñas.
Expresó que la literatura médica internacional sugiere que las cirugías para separar siameses se realicen entre los 9 y los 12 meses de vida.
Las consideraciones del centro de salud están contenidas en un Informe Técnico del Grupo Multidisciplinario de Especialistas sobre la Evolución del Caso de las Siamesas María Teresa y Teresa María.
El informe fue dado a conocer en rueda de prensa, en la que participaron los médicos especialistas que investigan el caso.
En este instante las condiciones generales de María Teresa y Teresa María son buenas, se alimentan y progresan satisfactoriamente, expresa el informe.
Las infantes nacieron la semana pasada en el hospital Luis E. Aybar unidas por el abdomen.
Un ecocardiograma Doppler evidenció que tienen corazones independentes.
Los análisis evidenciaron que, aunque poseen estómagos individuales, poseen una estructura rudimentaria que aparenta ser un duodeno común.
Agrega que esto pudiese sugerir la existencia de vías biliares extrahepáticas y vesícula biliar sólo en una de ellas.
Expresa que esa suposición debe ser comprobada mediante un escanner isotópico de hígado.
Sobre la recomendación de posponer la cirugía de separación, el parte médico indica que con más edad y peso corporal, las infantes tolerarían mejor ese procedimiento y el trauma anestésico.
Por otra parte, se reduce el riesgo de complicaciones y post-operatorias, como sangrado e infecciones, precisa.
Historia clínica
Las siamesas María Teresa y Teresa María son producto del sexto embarazo de una madre de 34 años edad.
Nacieron por cesárea con 6 libras y 51 centímetros, cada una.
Están unidas a nivel del cordón umbilical y la pared abdominal. Esas uniones son tipificadas como onfalópagas, de acuerdo a la clasificación que agrupa a los siameses.

