El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales depositó hace cinco años un anteproyecto de ley al Poder Ejecutivo para garantizar la seguridad de la biotecnología.
La información la ofreció la licenciada Marina Hernández, encargada del Departamento de Recursos Genéticos de Medio Ambiente, tras asegurar que de existir una ley en ese sentido, no estuviera en el tapete la discusión sobre alimentos transgénicos.
Este proyecto de ley está enmarcado dentro de los compromisos asumidos por el país al ratificar en el año 2006 el Protocolo de Cartagena sobre bioseguridad, derivado del convenio de Naciones Unidas sobre diversidad biológica (CDB), dijo la funcionaria.
Explicó que ese protocolo tiene como objetivo regular la introducción, manipulación, transporte, movimiento transfronterizo de los organismos genéticamente modificados producto de la biotecnología moderna.
También los que produzcan efectos adversos para la conservación sostenible de la biodiversidad, teniendo también en cuenta los riesgos a la salud humana, mediante el establecimiento de parámetros generales para que los países establezcan su legislación nacional.
Aseguró que la formulación del proyecto de ley sobre bioseguridad fue un proceso participativo, coordinado por el Ministerio de Medio Ambiente en el que se integraron instituciones gubernamentales, no gubernamentales y academias que inciden en la conservación de la biodiversidad y en la aplicación de la biotecnología.
Sostuvo que uno de los objetivos del proyecto es garantizar, a través de la bioseguridad, el uso seguro de la biotecnología moderna, contribuyendo a alcanzar un nivel adecuado de protección para la utilización de los organismos vivos modificados y de sus derivados; prevenir efectos adversos para la conservación, y utilización sostenible de la biodiversidad, la salud humana y el medio ambiente en general, producto del uso de los organismos vivos modificados y sus derivados.
También establecer los preceptos generales que regulan, respecto a los organismos vivos modificados: la investigación, ensayo, desarrollo, manipulación, transporte, tránsito, almacenamiento, producción, comercialización, importación, exportación y utilización.
Además las liberaciones al medio ambiente, la eliminación y disposición final.
Explicó que la bioseguridad no tiene como finalidad evitar el desarrollo de la biotecnología o la comercialización de sus productos, sino que promueve el desarrollo de ésta y el aprovechamiento de los beneficios que representa a nivel productivo, económico y social.

