El presidente de la Federación de Ganaderos del Norte, David Cueto, pidió este martes al presidente Danilo Medina disponer que se excluya del pago de impuesto en el proyecto de reforma fiscal a todos los tipos de queso de producción nacional.
Cueto advirtió que el no obtemperar a su pedido provocaría que más de 450 pequeñas y medianas fábricas de queso y yogur, así como miles de ganaderos vayan a la quiebra al verse reducidos sus exiguos márgenes de beneficios.
El ganadero se quejó de que los quesos madurados como el de bola tipo geos, el chedal y el yogurt procesado con leche de producción nacional, no fuera incluido en la lista de productos de la canasta familiar básica no incluido en los artículos comestibles en dicha reformulación fiscal.
En un documento el dirigente ganadero refiere que obviamente eso se traduciría en pérdida de empleos directos e indirectos, ya que muchos procesadores de esos derivados de lácteos tendrían que abandonar esa actividad.
Cuestionó que en la reformulación de la propuesta de reforma fiscal anunciada la semana pasada por el gobierno, en reunión del presidente Danilo Medina con la Comisión Económica y Social , no se incluyera esos tipos de quesos y yogurt, productos de mayores demanda de la industria de los quesos.
Los ganaderos y procesadores de quesos y yogurt estamos confiados en que el presidente Medina, dispondrá que esos productos se incluya en la gama de productos alimenticios a no ser gravados en la reforma fiscal, expuso.
Dijo que los pequeños, medianos ganaderos y dueños de fábricas de quesos y yogurt están muy preocupados al enterarse de que en el proyecto de reforma fiscal elaborado por el Gobierno se contempla establecer nuevos impuestos a los quesos madurados, exceptuando los blancos y de hojas.
El ministro administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, anunció el pasado domingo que numerosos productos de la canasta familiar básica no serán gravados a través de la reformulación impositiva que se implementará.
El funcionario en rueda de prensa el domingo pasado afirmó que ningún producto comestible será gravado con el Impuesto a la Transferencia de Bienes y Servicios (ITBIS) y que fue un error técnico colocarlo entre los que si se aplicaría.

