Comprometidos con la calidad y la autenticidad de los ingredientes que componen la verdadera pizza italiana, la marca de restaurantes Pizzarelli ha construído un invernadero en Cambita, San Cristóbal , donde ahora cultiva sus propios tomates San Marzano, la variedad más recomendada para elaborar salsas italianas, utilizando semillas provenientes del Sur de Italia. En estas instalaciones pueden regular la temperatura, la humedad, la distribución de agua y la cantidad de tomate producido, manteniendo la buena salud de las plantas y garantizando así la calidad de sus salsas. Desde el momento de la cosecha hasta la elaboración de la salsa no transcurre un día”, explicó Giovanni Bonarelli, director general de la empresa.

